Archive for 29 abril 2015

La infidelidad (V)

29 abril, 2015

Hace un rato me he enterado malgrè moi de un caso curioso de infidelidad dentro de otra infidelidad. Resumiendo. Mujer casada que tiene un amante y que, tras unos tres o cuatro meses de relación con él, se busca otro.

Confieso que me he reído al leerlo. Es un chisme que me ha llegado por una fuente próxima a ella (un ex-amante), que a la vez me resulta dudoso y creíble. No sería el primer amante despechado que inventa un bulo sobre alguien, aunque, conociendo a la dama, la creo muy capaz. Cuando alguien se cuelga en el el cartel de “yo soy sincera hasta la muerte” y se golpea el pecho con grandes aspavientos… desconfía. Prefiero a una mentirosa que lo admita a una honesta que no peque ni por error.

De todos modos me resulta curioso el caso teórico (lo que suceda en la realidad no tanto… seguro que el amante engañado se merece los cuernos y no descubrirá nunca el engaño… o se negará a admitirlo, como tantos idiotas enamorados que hay sueltos por ahí).

Veamos. Supongamos que tú, querid@ lector/a, eres el/la amante. Y descubres que te engaña la otra persona. ¿Cómo reaccionarías? ¿Enfadad@? ¿Dolid@? ¿Te sentirías traicionad@? ¿Sí? ¿En serio? No me estás tomando el pelo…

Sería irónico esperar fidelidad de una persona que engaña a su marido o esposa. Al menos desde mi punto de vista. Puedes confiar en ella o él, pero si descubres que te engaña, ¿qué? Tú mism@ formas parte de un engaño. ¡Pide el libre de reclamaciones! Yo no la esperaría. Simplemente, disfrutaría el momento. Y si un día descubro el engaño… pues ya veremos que se hace.

Ahora, como ejemplo, diré que cuando eso me pasó hace unos 15 años… ¡¡¡me cabrée bastante!!!

Por desgracia para mí, no era tan pragmático entonces…

Gros bisous,
P.

Anuncios

Virtualidades demasiado reales.

27 abril, 2015

Escribo este pensando en mi querida amiga, Ava, y en su Maof, y en sus peripecias por Puf.

En esta internet oscura y sin sol,
sombra de un mundo que he amado
confieso que a veces, sin querer
con más de un loco he tropezado.

Y sin querer, con una loca a dos.
Es un mundo en el que perderse,
es una tierra yerma y ésteril
en la que no encontrarás a T.S. Elliot,

Consciente de lo que eres
y temiendo que se te vaya la mano,
pero entonces ya es tarde
Muy tarde

Y estás metido en los bits y en los gigas
(alguien ha visto un corazón?).
Internet es un Cronos que devora pedazos
y que a cambio escupe olvido

En mundo que te hace pequeño y perdido,
Solitario y vencido.

Apaga el ordenador, y sal a la calle
agarra un panda por las orejas
o mejor todavía, por el talle,
y vete de bares, que el panda pague.

Yours truly,
Jack

Exhibicionista callejera.

26 abril, 2015

Pantalones vaqueros, cazadora cerrada y, al caminar, el tanga negro asomándose por la parte de atrás. Una imagen bastante frecuente en estos días. Nada extraño.

Yo, caminando por detrás, movil en mano, ojeando el email y escuchando música. Miguel Bosé. Sevilla. De vez en cduando levanto la mirada para esquivar a otro viandante. En esas que me fijo en el culete de la chica y me sonrío al ver asomarse el tanga. Es bonito, de encaje.

Seguimos caminando por la calle Aragón. David Bowie. China Girl. Ella gira en la misma calle que yo y enfilamos Paseo de Gracia arriba. Al llegar a un semáforo la miro, por curiosidad. Es atractiva. Ella ni pestañea. Seguimos caminando. Ella delante, tuerce a la derecha, yo también.

Ella está a unos tres metros de distancia. Yo voy haciendo metalmente la lista de cosas que tengo que hacer cuando llegue a mi destino. De repente, por encima de la música, dejo de esecuchar el ruido de los tacones de ella y una sombra se alza frente a mí.

Freno en seco y separo los ojos del móvil. Es la chica.

Con un gesto enérgico se baja la cremallera de la cazadora y me muestra dos pechos juveniles, pequeñitos, de apariencia suave y pezón sonrosado. Pestañeo y la miro. Ella se sonríe burlona, se sube la cremallera y se marcha.

Mi primera exhibicionista callejera.

A mis treintaydoce. Nostamal.

Yours truly,
Jack.

Pequeña pausa reflexiva.

24 abril, 2015

Hace tiempo que estoy convencido que aquello que llamamos maldad rara vez lo es. La mayoría de las veces no veo que la gente sea “malvada” sino, simplemente, son egoístamente mezquinas, como si su verdadero problema no fuera una incapacidad para distinguir entre el bien o el mal, sino, simplemente, estar a la altura de las circunstancias y, poseid@s por un curioso sentido de la preservación o del egocentrismo, actúan de una manera que, en apariencia, es malvada pero que, para mí, es pura y simple prueba de que son unos seres humanos “a medio terminar”. O “a medio empezar”.

En otra entrada respecto a la maldad cité “la apatía, la falta de interés, el egocentrismo que nos mueve”. Era julio de 2013. Sigo pensando casi lo mismo de entonces.

Quizás peco de ingenuo…

Yours trully,
Jack

Una semana en nueve días

21 abril, 2015

Berlín, 6 de octubre de 1943.

El Amt VI (Departamento 6) de la Sicherheitsdienst des Reichsführers-SS (o SD, el Servicio de inteligencia de las SS) tenía sus oficinas en el sudoeste de Berlín. Había sido un asilo para ancianos judíos hasta octubre de 1941, fecha en la que sus residentes fueron enviados al ghetto de Lodz. Rodeado por campos de cultivo y bloques de piso, sólo la bandera roja y blanca con la esvástica en el centro y los coches oficiales aparcados en su puerta indicaban la función que el 22 de la Berkaerstrasse ocupaba en el III Reich: ser el cuartel general de la sección de espionaje en el extranjero de la RSHA ( Reichssicherheitshauptamt, la Oficina Central de Seguridad del III Reich).

Walter era uno de los muchos miembros de las SS adscritos a este servicio. A diferencia de sus compañeros, no era un sociopata que se había manchado las manos con la sangre de inocentes en las matanzas perpretradas en Rusia. Era, podría decirse, un buen tipo con un cierto grado de conciencia y honradez.

Aquella tarde, finalizado su servicio, se dirigió hasta la Hohenzollerndamm, donde tenía aparcado su coche. Era un pequeño paseo que servía para arrancarle los últimos vestigios de malos recuerdos relacionados con su trabajo. Además le permitía asegurarse de que nadie le seguía.

En la esquina de la Teplitzerstrasse divisó una limusina negra Opel Tipo 6 con sus dos ocupantes en el interior. Walter se subió a su coche, un Audi gris, miró por el retrovisor y puso el coche en marcha, en dirección hacia el sur, hacia el bosque de Grünewald.

El Opel comenzó a seguirle. Seguramente se trataría de la Gestapo en una misión de vigilancia rutinaria. Chasqueando la lengua, Walter se dispuso a darles esquinazo sin que se notara demasiado.

No le interesaba que Himmler, el todopoderoso amo de las SS, se enterara de adónde iba.

La infidelidad (IV)

19 abril, 2015

Por experiencia propia y ajena me llama la atención una curiosa paradoja que se convierte en dicotomía en las infidelidades: el papel de la sinceridad y de la falsedad en la relación.

Un adúltero que conocí me dijo una vez “¿Que tu amante te sea sincera? ¿Eso esperas? ¡Si engaña a su marido, qué no te va a hacer a tí, so idiota!”

Por mi experiencia, como digo, la sinceridad se vuelve una especie de campo de minas en una relación con una persona infiel. Si engaña una vez, puede engañar ciento, piensa el amante. Pero no queda otra que confiar.

Voy a poner dos ejemplos de dos mujeres infieles que pasaron por mi vida, una durante dos años y la otra apenas una semana.

La primera de ellas, una mujer de los pies a la cabeza a pesar de su juventud (en mis brazos cumplió los veinticuatro), me enseñó (irónico, el maestro siendo el aprendiz) unas lecciones valiosísimas sobre la vida y el amor. Me recordó aquello tan vital que es que la intención se demuestra con las acciones; que la sinceridad no está en las palabras, sino en los actos; y que la confianza no es un tributo, sino un premio, y que una vez perdida no vuelve jamás. Fiel a esa regla, me lo demostró día a día. Prueba de ello es que fuimos amantes durante dos años y que todavía, a día de hoy, la adoro. No fue perfecta y alguna vez se saltó la norma, igual que todos hacemos más de una vez.

La segunda es una mujer todavía por hacer a pesar de sus treinta y pocos años. Por lo que he podido ver de su carácter para ella la sinceridad existe per se, como una especie de “aura” intangible, casi mitológica, que lo rodea todo, incluso cuando los actos desdicen tal creencia. No parecía entender que la confianza se ha de demostrar, ni entender que la sinceridad no es un privilegio ganado por derecho divino, ni siquiera y por ser quienes somos, ni siquiera asimilaba que la confianza no es una venda que ciega. Que la duda no sirve para construir siquiera una amistad era un concepto fuera de su comprensión.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de todo esto? Pues las mismas que en la vida real, salvo que, por la mera naturaleza de la infidelidad misma, la única manera de demostrar quienes sómos realmente es por nuestras acciones más que por nuestras palabras.

O dicho de otra manera: lo que ya sabías, querid@ lector/a.

Yours truly,
Jack.

Buscando a LolaFlor

19 abril, 2015

La idea de este pequeño relato me la ha dado Lola Flor. El mérito es de ella.

Desde hace tiempo que leo su blog y la adoro, por su manera de ser. Así que un día me dije ‘como su pareja no creo que esté por perderla de vista ni un segundo, voy a buscarme a su gemela. No dicen que todos tenemos un doble? Pues eso.’

Y saĺí a buscarla. Metí mi calentura y mis palpitaciones en la maleta y partí de viaje. Visité cada capital y ciudad importante de África, de Ásia y de Europa. Desembarqué en las Americas, recorrí sus llanos y sus cordilleras. Me adentré por el Amazonas… Nada.

Nilo arriba la busqué y creí encontrarla en Gizeh. Pero no era ella. Escuché el eco de su risa en el Palacio de Buckingham. Tampoco era ella.

Ví cientos de mujeres, pero ninguna tan bella y sensual como mi amor platónico bloggero. Seguí buscando…

Tras tres años, dos meses y un día regresé a Barcelona, mustio y cabizbajo… Desembarqué de mi barco y enfilé hacia Colón, torciendo a la derecha… allí, al final de la Rambla me encontré con la Lola Flor.

No era ella. El pelo era más corto y más claro. Los ojos de otro color diferente. Pero era su vivo retrato. Idéntica.

Tan igual, tan idéntica… que esta belleza tenía también pareja…

Y al final de la Rambla me quedé pasmao…

THE END

Yours truly,

Jack

El Castillo de Nevermore (3)

18 abril, 2015

Parte 3 de 3

El resto del tiempo en el castillo voló para Giulia. Su misterioso castellano la colmaba de besos, caricias y ternuras con la misma pasión que el primer día. Tan sólo una noche él la amó con una extraña fiereza, casi hiriéndola en lo más profundo con sus embestidas. Pero la ternura de su abrazo y la dulzura de su sonrisa le hizo olvidar pronto esa sensación. El dolor desapareció como si nunca hubiera existido.

Cuando se cumplió el plazo de un año y un día, él la colmó de regalos para su viaje de vuelta. “Regresarás”, le dijo, “como si sólo hubieran pasado diez minutos para tí… pero, como me mentiste una vez, yo alteraré mi acuerdo una vez también”. Y dichas estas palabras, el castellano y su castillo se deshicieron en la niebla.

Giulia suspiró aliviada al reconocer los contornos de su cama, de su habitación, de su ciudad filtrándose por la ventana. Por un momento las palabras de su extraño amante resonaron en su cabeza. La brisa entraba fresca por su ventana, igual que la luz del sol. Sólo habían pasado diez minutos, ¿qué podría salir mal? Dejó los regalos en la cama y fue a ducharse, sonriendo complacida.

Con el agua todavía goteando por su desnuda piel se miró al espejo. Su rostro juvenil se reflejaba en el cristal pulido y, presa de la felicidad que la invadía, abrió la boca para reir…

…descubriendo, horrorizada, que de su garganta no salía sonido alguno. Sus manos, temblorosas, se cerraron en torno a su cuello, pero ni aún así logró emitir un sonido. Impotente, fue sintiendo como sus piernas se doblaban y quedaba hecha un guiñapo enmudecido en el suelo.

A lo lejos, en el Castillo de Nevermore, su dueño observaba a otra mujer con su esfera de cristal.

FIN.

El Castillo de Nevermore (2)

16 abril, 2015

Parte 2 de 3

Al abrir los ojos, Giulia se encontró en una amplísima habitación. Los muros, según les tocara la luz, parecían unas veces de cristal y en otras de hielo. Ella. Sin embargo, no tenía frío.

Estaba acostada en una cama, y, para su sorpresa, vestía una larga túnica blanca que le llegaba hasta los pies, cuyos dedos diminutos asomaban por debajo de la tela. El silencio era palpable.

Miró a su alrededor y vio un balcón. Al otro lado brillaba un sol frio y de ahí llegaba el sonido de un viento furioso que parecía rugir de rabia.

-Bienvenida al Palacio de los Vientos.

Giulia se giró sorprendida al escuchar la voz. Allí estaba él, que la había deseado desde aue la había visto. Estaba sentado, en apariencia tranquilo, vestido de plata y púrpura.

Le explicó que la deseaba desde que la había visto y le hizo una oferta. Si ella se quedaba un año y un día con él, la amaría con toda su pasión, colmándola de dicha y felicidad. Pasado ese plazo, ella podría volver a su casa, y él, como pago a su amor, la devolvería a su hogar, sin que allí hubieran pasado más diez minutos.

Sólo le puso una condición. Ella sólo podría decirle la verdad, por dura que fuera.

Ella aceptó el trato.

Así se convirtieron en amantes. Ella descubrió que no necesitaba comer. Le bastaba hacer el amor con el misterioso castellano para saciar sus apetitos. Su figura no cambió. Siguió siendo bella, joven y hermosa.

Una noche, la número 179, él la amó con una pasión mayor a la habitual y duró muy poco firme entre los brazos de ella. Preocupado y triste, la miró. Ella, por no herirle, le sonrió y acarició dulcemente el rostro.

Angustiado, le preguntó si había gozado, si había quedado satisfecha.

Giulia le miró a los ojos y, sin querer herirle, le mintió.

El Castillo de Nevermore (I)

14 abril, 2015

Parte 1 de 3.

Giulia no había escuchado hablar de Nevermore en su vida. Era uno de esos lugares que no aparecen en los mapas.

Ella una mujer muy ocupada, de agenda complicada pero de grandes y generosos deseos, de sensual sonrisa y bellos ojos negros. Por eso un dia el rumor de su existencia llegó al castillo de Nevermore, porque los latidos de su corazón creaban una sinfonía ensordecedora. Era imposible que el señor de Nevermore no lo escuchara.

Una noche, cansada, mirando por la ventana, observó el haz de la luna filtrándose por entre sus dedos. Y soñó que viajaba muy lejos.

El señor de Nevermore escuchó el rumor de ese sueño y se interesó por la dama. Era una de las mujeres más bellas e interesantes que jamás hubiera visto. Y se quedó fascinado.

Durante varias noches se asomó a la cúpula de su castillo, ojeando en el cetro de su bastón lo que ella le dejaba ver con su generosa inconsciente. Se olvidó de dormir, tan grande era el embrujo.

Porque Giulia era más grande que la Vida misma. Bella, sensual, risueña, tierna, delicada, inteligente, fuerte y con un ansia de vida extraordinario, logró que en él naciera un extraño sentimiento a mitad de camino entre la admiración, la pasión y el cariño. Ni él podía entenderlo, pero así era.

Quiso que fuera suya. Y una noche la secuestró, llevandola a su remoto castillo.


AMO BARCELONA BLOG

BDSM en català (diari d'un Amo)

Con 40 y.....Salvaje!!!!!

La mujer.. la madre... Con 40 años y.... salvaje

Cambra 333

Parella d'amants de la vida. Entra amb nosaltres a la nostra cambra. Aquí qualsevol desig està permés i qualsevol fantasia la farem realitat.

JazZ / Funk

Hablamos de todo aquello que nos inspira en la música

Nada habitual

A mí no me nunca nadie porque ya yo ya.

SI SUPIERAS LO QUE PIENSO

Lo que uno desecha otro lo aprovecha

Cherries - A Vietnam War Novel

Welcome to my website! Did you ever wonder why young soldiers return home "changed" or "different" after their deployment to a war zone? The information found herein may provide an answer. You'll find that most everything is Vietnam War related, but much of what is discussed below also impacts today's soldiers. Please scroll down and peruse the many articles, Vietnam War book reviews, Videos, photos, and of course, information related to my two published books. Thanks for visiting!!!

darecadodemi

historietas con dibujos

oblinspiración

La mente puede ser libre

Sexo en Marte Escritor

Relatos, Poemas, Artículos de opinión, Humor, Historias de suspense, Ensayos y Narrativa

La Escafandra.

Columnas de Historia, Ensayo, Opinión y Narrativa.

El Desgranante

Despertador de sentimientos.

,

.

Cloesencia

Diseñadora con impulsos de escritora.

Diario.

Cuaderno

salafrancablog

Loca y despeinada. Más en twitter: POEMAS DESCARRIADOS

MyLittleWorld.

My only love is my guitar, I live among books.

D-Generación Literaria

Libros,frases y más..

maquiaveloweb

Sentimientos plasmados en poesía...

Y entonces la Plumilla decidió volar

"Dicen que el amor es solo un juego y una estúpida ilusión y el estúpido resulta ser aquel que no ama a nadie de corazón"

Serendipia

Blog dedicado a compartir un pedacito de mí misma.

Letras de una noche en vela.

Poemas y memorias de un navegante llamado tiempo

AGEOFAQUARIUS

“Love recognizes no barriers. It jumps hurdles, leaps fences, penetrates walls to arrive at its destination full of hope.” — Maya Angelou

María Lago

Soy amante del arte; a los versos rotos y a los gritos en silencio.

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

PANDEMÓNIUM

Los caminos del azar son inescrutables

Embracing Authenticity

"Don't be ashamed of your story it will inspire others!"

Sin Ombligo Proyect

Somos un medió o un movimiento que sin pretensiones busca: cambiar la manera en la que vemos el mundo. Te invitamos a Des-Ombligarte!

elrincondeevablog

Un rincón personal, dónde escribo en alto mis pensamientos y emociones, esperando aprender, cada día un poco más.

BerenjenoInks

Describir esto? Ni idea, lo que vaya pintando

ensimismada

¡ADVERTENCIA! blog triste, taciturno, desmoralizador, enervante, depresivo. Como la vida misma. La autora no responde de los perjuicios que pueda ocasionar la lectura de este sitio.

Ratón de biblioteca

Buceando en la escritura propia y ajena

Gabrielle Heathcliff

Escritora de relatos; soñadora de momentos.

Cuaderno de Sentimientos

Smile! You’re at the best.

Diamantes y Basura

Lo mejor del puto ser humano