Archive for 31 julio 2018

Los maestros republicanos

31 julio, 2018

La II República puso en marcha uno de los proyectos educativos más avanzados e importantes de Europa. Sus ejecutores, los maestros de la República. Por enseñar, el franquismo los persiguió, encarceló y fusiló.

La Institución Libre de Enseñanza. Una educación pública, laica y en libertad, en una España analfabeta. Era lo que se propuso la República: enseñar a leer a un pueblo ávido por aprender.

Había que formar a ciudadanos nuevos porque, según Marcelino Domingo, “La República heredó una tierra poblada de hombres rotos”. Además, carencia de escuelas, de maestros. Había 32.680 escuelas y un millón de niños y niñas sin escolarizar, edificios precarios.

Durante el bienio azañista, la reforma educativa renovó la enseñanza primaria, se construyeron escuelas, se crearon miles de puestos para maestros, se permitió la escuela mixta. En el 31, lea tasa de alfabetización era del 15%. En 1936, antes de la guerra, del 26%. n 1930, la tasa de escolarización femenina era del 53% en niñas de 5 a 14 años. En 1934 era del 66%.

La Segunda República se propuso convertir a los súbditos en ciudadanos. Pero estalló la “guerra civil” y los sublevados, no dudaron en comenzar a señalar a los que consideraba “enemigos de la patria”, y especialmente a los maestros republicanos.

¿Por qué se lanzó esta persecución? “Se les consideraba responsables de haber inoculado en la sociedad y en las mentes juveniles el virus republicano. Los maestros estaban muy posicionados políticamente, eran progresistas y de talante reivindicativo”, explica el profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca Francisco de Luis Martín, autor de La FETE en la Guerra Civil española.

Hay otras razones. La segunda, de carácter preventivo. Si no se acababa de raíz con aquellos maestros de espíritu republicano, al nuevo régimen se le iría de las manos la política nacionalcatolicista que pretendía imponer. Y el profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona Francisco Morente Valero apunta una tercera: sencillamente había que aplicar un castigo ejemplarizante a los intelectuales en general, que quitara las ganas a cualquier otro de repetir aquel modelo de vida.

Y lo consiguieron. El miedo más terrible se instaló en las escuelas y en las familias de los maestros. Los que no murieron fusilados tras el levantamiento militar pasaron en su exilio interior la más terrible purga profesional. Morente Valero ha contado hasta 60.000 maestros depurados en su tesis titulada La Depuración del Magisterio Nacional, un libro de cabecera en esas casas donde aún guardan la lista pública de maestros depurados, cuando muchos ya habían sido fusilados. Morente explica ahí en qué consistió la depuración.

La maquinaria fascista comenzó una grandísima depuración de aquellos maestros “no gratos” para el régimen. La enseñanza,concitó toda la ira de los franquistas. Maestros y maestras de escuela, profesoras y profesores de instituto… Muchos fueron pasados por las armas, otros forzados a exiliarse. Otros, privados de oficio y condenados a morirse de hambre.

En una primera fase, recién declarada la guerra, son los militares quienes se encargan de peinar pueblos y ciudades en busca de maestros republicanos. “Pedían informes a los alcaldes y por esa vía se destituyó o separó temporalmente de las aulas a muchos de ellos”, explica Morente. A partir de noviembre del 36 la depuración se burocratiza. Se crean comisiones provinciales y se les exige a todos los maestros, a todos, que soliciten su propia depuración como condición para seguir ejerciendo. Después, la comisión les devolvería el expediente, favorable para seguir dando clase, o rechazado y a la calle. Muchos optaron por ir al frente. Pero los demás tuvieron que someterse al criterio de la comisión, formada por el director del instituto, un representante de la asociación de padres, “persona de probada moralidad católica”, un inspector y dos vocales de “solvencia moral y técnica”. Se les pidió que detallaran qué hacían antes y después del 18 de julio, cómo recibieron el alzamiento, sus filiaciones políticas y sindicales, su actividad diaria y privada y que delataran a sus compañeros. Debían acompañar su defensa de los informes del alcalde, el cura, la guardia civil y otros. Toda una defensa sin una acusación previa.

Hubo de todo. Morente ha rastreado minuciosamente los archivos, las listas de maestros depurados, y ha encontrado expedientes que, después de 70 años, mueven a la risa: “Hubo denuncias privadas, de vecinos, en las que se acusaba al maestro de haber tocado el piano en un baile público, por ejemplo”. En un pueblo de Lugo, el alcalde se deshizo del maestro, que no era precisamente de izquierdas, porque en su lugar estaría mejor una señorita católica, de familia decente, como Dios manda. El alcalde adjuntaba en su informe esta posdata, que Jaume Claret, historiador de la Universidad Pompeu Fabra, recuerda más o menos así: “El hecho de que esta señorita sea mi hija no es el motivo de la destitución del maestro”. Efectivamente, la purga buscaba también hacer huecos en las escuelas donde colocar a familiares y allegados. Aunque fueron tantos los que faltaron que muchos curas y algunos militares, hasta 2.500 alféreces, se hicieron cargo de la educación después de la guerra.

A pesar de las variopintas acusaciones que la red caciquil se encargó de difundir, los maestros, muchos de ellos católicos, fueron víctimas de acusaciones y bulos de carácter religioso. Era sencillo. La República puso las bases de lo que iba a ser la escuela laica, de pensamiento libre, y mandó sacar de las aulas los crucifijos que las presidían. Los maestros, en su intachable comportamiento de funcionarios, descolgaron las cruces. Ese fue el pecado que se convirtió en delito.

Después llegó el silencio y el miedo. El hijo de uno de aquellos maestros fusilados, Alberto Barrado, de Malpartida de Plasencia (Cáceres), se acerca ahora tímidamente a aquella historia que le silenciaron. Muerto su padre, la madre afilió inmediatamente a los hijos a la Falange. Por miedo. Por miedo, los profesores del instituto de Boal (Asturias) nunca le dijeron a Hilda Farfante por qué habían matado a su padre y a su madre, los dos maestros. Y por miedo, su tía, también maestra, que la recogió en casa, tapaba con una mano la boca a su sobrina de 5 años mientras levantaba la otra en el balcón ante el desfile de los nacionales. Miedo.

Arximiro Rico, maestro republicano gallego, ejercía en una aldea de lugo. Mártir de la educación pública y laica. Hombre ilustrado, encarnó el progreso en el rural gallego, sometido al poder de curas y caciques, quienes apagaron su luz.

En septiembre de 1937, unos falangistas llamaron a la puerta de casa. Su madre le rogó que no abriese la puerta. Se lo llevaron. Pararon en una taberna abrevar y a él lo ataron a una argolla. Monte arriba, cabalgaron sobre su lomo. Al llegar a la cima, le cortaron los testículos, se los metieron en la boca, le cortaron la lengua y le sacaron los ojos. Sin embargo, aún vivía. Lo molieron a palos y lo cosieron a tiros.

“Es Arximiro, criatura única y ser colectivo, nombre gentilicio de todos los maestros escarnecidos y asesinados por la réplica fascista de Atila, que martirizó a la Galiza republicana entera”, escribió Xosé Manuel Beiras.

Este fue uno de los 60.000 maestros y maestras fusilados por los franquistas.

Y Severiano Nuñez García otro.

La madrugada del 16 de agosto de 1936 sacaron a Severiano de la cárcel de Plasencia (Cáceres) camino de la tapia del cementerio. Un tiro, o quizá más, acabaron con la vida del maestro de Jaraíz de la Vera (Cáceres). No había delito. Su viuda no volvió jamás a pronunciar una palabra. Severiano había nacido 41 años antes en otro pueblo de la provincia, Barrado. Su historia, como sus huesos, se pudría en silencio hasta que un sobrino suyo, maestro jubilado, hijo, nieto y hermano de maestros, ha podido rescatarla. Antonio Sánchez-Marín Enciso se ha encargado de que la casa donde vivió en su pueblo natal luzca una placa que recuerde su nombre, su vida y su profesión de maestro republicano.

En 1977 el Gobierno de la UCD decretó amnistía para los represaliados. Era tarde para los maestros, ancianos muchos, muertos ya la mayoría. Sus familiares, como ha hecho Antonio Sánchez-Marín, se conforman ahora con seguir la pista de huesos perdidos en las cunetas o en las fosas comunes de los cementerios.

Yours truly,
Jack

Anuncios

Construirme o destruirme.

28 julio, 2018

“La mayor desgracia de un ser humano es apuntar bajo y que le vaya bien”.
Michellangelo Buonarotti.

Es cierto. Algunos actos nos descolocan completamente. El factor miedo al que me referí en una entrada pasada. La sensación de impotencia que surge en nuestras mentes también es determinante.

Todo esto hace que no podamos usar todas nuestras capacidades. Y esto no son meras palabras, sino la constatación de un hecho. Tenemos que abandonar esta excusa típica, “soy como soy y no puedo cambiar”. Nos tenemos que quitar este lastre y probar de qué somos capaces.

¿Que me limita? Hay que identificarlas, porque si no sabemos lo que nos limita no nos podemos liberar.

Es malo creer que vivimos en un mundo hostil y no en uno benevolente. Si confiamos (llámale Dios, llámale Motor Inmóvil Aristotélico), dejaremos atrás un gran peso. Si nos liberamos de los pensamientos pesimistas e inmovilistas, podremos avanzar, ni mejor ni peor, simplemente podremos avanzar y dejar atrás las sombras en las que nos hallábamos, la mal llamada zona de confort que, en realidad, es un pequeño infierno que, como nuevos Sísifos, nos encadenan a nuestros miedos y nos impiden mejorar, porque una actitud defensiva nos limita.

El mundo real es mucho mejor que cualquier de nuestras representaciones mentales. Pero primero tenemos que darnos cuenta de ello. Por eso debemos explorar, indagar, reflexionar y abandonar nuestros esquemas mentales previos. Hay que confiar más en nosotros y explorar más allá de nuestros confines.

“Nuestros juicios son la expresión de una percepción profundamente limitada, pero para nosotros no hay cosa más amplia”. Juzgamos sin saber, sin conocer el contexto, sin preguntar. Seamos inteligentes.

Así aprovecharemos mejor nuestras oportunidades.

Si algo falla, analicemos qué es lo que no funciona e intentemos mejorarlo. ¿Que te has equivocado? Pues vuelve a intentarlo tantas veces como haga falta. ¿Que alguien te dice que no sirves para eso? Escúchate a tí mismo, no a quien no te conoce, porque si crees lo que otro te dice, que no vales, eso va a ser real.

Busca algo que te inspire, que te anime. No podemos hacerlo todo, pero sí algunas cosas. Confía en que el mundo es más bondadoso de lo que piensas; actúa con la seguridad de que puedes hacer más de lo que piensas. Y ves probando. Investiga y comprueba, no cojas nada como si fuera el evangelio. Investiga por tí mismo y verifica lo que puedes hacer. Si puedes, no importa lo que puedan decir los demás.

Valemos, sin importar si te ven los otros o no. Si los otros no ven lo que vales, es problema de su vista. Si sabes que vales, eso no determina como te sientes. No es cuestión de decir “yo valgo más que nadie”. Yo valgo.

Tú vales. Ella vale. Nosotros valemos. Vosotros valéis. Ellos valen.

Si esperamos a que las cosas no vayan bien, no irán. Espera que te vayan bien, adaptándose al ritmo natural de las cosas. Así te moverás de otra manera, con otro ritmo, otra energía. ¿Que tropiezas? Pues aprende y sigue adelante. Si te detienes y te desanimas te quedarás atascado para siempre.

Hártate de estar harto. Enfoca tus valores y tus energías a tu favor. No te desanimes, no pierdas la confianza. Si te fijas un objetivo que crees que puedes y te esfuerzas, puedes lograrlo, aunque sea tras mil intentos.

Gracias, doctor.
Gracias, E.

Yours truly,
Jack.

Aktion T4, el otro holocausto nazi

27 julio, 2018

En la ciudad de Alkoven, Austria, se levanta el bucólico y encantador castillo de Hartheim. Su color blanco y su césped verde, no dan ninguna pista de lo que allí sucedió. Este castillo fue uno de los centros donde el régimen nazi llevó a cabo su programa eugenésico llamado Aktion T4, para asesinar bajo supervisión médica a enfermos y discapacitados. Se llamaba T4 porque era en la calle Tiergartenstraße 4, donde se ubicaban el departamento de la cancillería que se ocupaba de reclutar y pagar al personal implicado en esta horrenda actividad.

El programa se realizó en seis centros situados en Alemania y en la Austria anexionada: Grafeneck (Baden-Wurtemberg), Brandeburgo, Bernburg (Sajonia-Anhalt), Hartheim (Austria), Sonnenstein (cerca de Pirna, Sajonia) y Hadamar (cerca de Limburgo, Hesse).

Ya en julio de 1933 se aprobó la “Ley para la Prevención de Progenie con Enfermedades Hereditarias” con lo que se legaliza la esterilización forzosa de personas consideradas por los nazis como biológicamente inferiores” y que incluye a los afectados por enfermedades consideradas hereditarias, como la esquizofrenia, la epilepsia y otras. Este proceso también afectaba a los que sufría nde alcoholismo crónico y otras formas de “corrupciones sociales”. El Ministerio del Interior, dirigido por Wilhelm Frick, dirigió el proceso a través de sus Cortes sobre Enfermedades Hereditarias (Erbgesundheitsgerichte), que seleccionaban quién debía se esterilizado.

El régimen nazi consideraba que estos enfermos, no solo no aportaban nada a la “raza aria”, sino que conllevaban un gasto a la nación, y por cuestiones de “higiene racial”. Los enfermos eran desnudados, despojados de sus efectos personales y llevados a cámaras de gas, donde, mediante la inhalación de monóxido de carbono, eran asesinados. Posteriormente, los cadáveres eran incinerados en un crematorio y sus cenizas remitidas a los familiares con un falso certificado de defunción.

El programa Aktion T4 fue funcional a los propósitos e intereses específicos de la economía alemana en ese momento. Por ejemplo, tales recursos sanitarios (camas, personal, etc.) y los eventuales ahorros presupuestarios pudieron reocuparse o redirigirse hacia otras necesidades económicas, determinadas principalmente por la guerra y la ocupación de los países del este de Europa que comenzó poco tiempo después de iniciado el programa de eutanasia, que fue extendidos a presos de los campos de concentración que mostraban un deterioro físico especialmente marcado y no servían ni para los trabajos forzados del campo ni para la experimentación médica. Esta operación fue denominada por los nazis como Aktion 14f13, la antesala de la implementación de los campos de exterminio masivo como el de Auschwitz, donde fueron utilizados los métodos -ahora en escala ampliada- y en determinados casos también el personal médico y sanitario de la Aktion-T4. Precisamente, como se mencionó más arriba, se sostuvo e hizo hincapié reiteradamente (por ejemplo, en la propaganda respectiva) en que estos programas médicos, como el de eutanasia y el de eugenesia, constituían una higienización de la sociedad necesaria para la buena salud de la economía, pues todas estas personas eliminadas eran consideradas y presentadas como un lastre para la sociedad.

Por eso Adolf Hitler firmó el “decreto de eutanasia” en octubre de 19309 pero fechado el 1 de septiembre de 1939, y que autorizaba al Reichsleiter Philipp Bouhler, jefe de su Cancillería (no la Cancillería del Reich), y a Karl Brandt su médico personal, a llevar a cabo las muertes. Brandt sería ejecutado en Nuremberg por su participación en este crimen y Bouhler se sucidaria para evitar el juicio.

Entre las personas asesinadas se encontraban hombres y mujeres de todas las edades, desde niños —que fueron los primeros asesinados—​ hasta ancianos. Había entre ellos enfermos mentales y portadores de enfermedades o defectos hereditarios, según criterios médicos. Por ejemplo, determinados grados de epilepsia podían suponer el asesinato del enfermo.

Se estima que entre enero de 1940 y diciembre de 1944 fueron asesinados en Hartheim 18.269 enfermos y discapacitados. Aktion T4, que supondría entre 275.000 y 300.000 asesinatos, fue el ensayo para la Solución Final adoptada en la conferencia de Wannsee en 1942. Muchas víctimas procedían de asilos regidos por las autoridades protestante y católicas de los centros, que dieron su visto bueno al traslado. El Papado condenó esta acción el 2 de diciembre de 1940 por ser contraria a las leyes humanas y divinas, pero no fue hasta el verano de 1941 que algunas autoridades católicas alemanas protestaron contra el programa T4.

Los mismos médicos de estos centros de la muerte participaron en el Holocausto, utilizando equipos y sistemas parecidos a los que usaban en sus labores. Sirva como ejemplo el médico Irmfried Eberl, psiquiatra austríaco y director de los centros de eutanasia de Brandenburg y Bernburg. El SS-Obersturmführer Irmfried Eberl llegó a ser comandante del campo de Treblinka. ¿Existe peor aberración que la de un nombramiento de un médico como comandante de un centro para asesinar?

En Hartheim, hubo 436 españoles procedentes del cercano Mauthausen. El asesinato de estos españoles se llevó a cabo dentro de la operación 14f13: los médicos iban a los campos y se llevaban a los centros T4 a los que estaban en peor estado. Así asesinaron a 10.000 personas. Manuel Herruso García fue uno de estos españoles asesinados en el infierno de Hartheim.

Cuando los nazis vieron la guerra casi perdida, encargaron a un español en Hartheim a hacer desaparecer las pruebas. Para ellos, los nazis mandaron a una brigada de albañiles a tapiar las puertas de las cámaras de gas. E entre estos albañiles, estaba Miguel Yuste. Miguel escribió una nota que decía: “Esta puerta la cerró el español Miguel Yuste, prisionero en Mauthausen. 18/12/44”. Escondió la nota dentro del muro que levantaron para tapiar la cámara de gas.

Confiar es poder.

25 julio, 2018

No hay que perder el tiempo en lo qué está mal ni en quién tiene la culpa. Así nos quitaremos mucha negatividad de encima y podremos tener tiempo y energías para reflexionar y así generar ilusiones.

Como vivimos en un mundo complejo, tenemos que estar preparados para cualquier situación y poder resolverla, de ahí que tenemos que entrenar nuestras mentes, fortalecer nuestra creatividad. No hay un ser humano que no sea creativo. Quien no crea es porque no tiene hambre creadora ni confianza en sí mismo.

¿Por qué no logramos nuestros objetivos? Porque, si somos sinceros, no hemos tenido el suficiente coraje, la suficiente determinación, la suficiente energía. Podemos hacerlo porque el futuro todavía está por escribir. Y nosotros tenemos la pluma estilográfica en la mano. El pasado está ahí, pero no nos determina, porque somos libres e inteligentes.

No tiene sentido dejarnos paralizar ni por el miedo ni por el desánimo. Hemos de ser conscientes de nuestro potencial, y no tener miedo a emprender el camino. Puede no ser la vía más corta ni la más sencilla, pero es la que tenemos que emprender. Nuestro esfuerzo será esencial para lograrlo. Hay que sudar para triunfar. Nada viene gratis.

El que se esfuerza, el que persiste, el que trabaja, el que tiene paciencia, triunfa. Cuando decimos “ahora yo”, sobresale lo mejor de nosotros. Todo lo que hacemos tiene un propósito. Sirve para algo. Con este propósito nos podemos quitar de encima el desánimo y el pesimismo. Todo tiene un objetivo y una función.

Los pensamientos negativos no tienen poder per se. Sólo si creemos en ellos pueden tener efecto. Nuestra actitud ante cada evento tiene un factor determinante, sea este buscar trabajo o luchar contra una enfermedad. No hay que tener miedo a ser optimista. No hablemos de lo que esté mal, sino veamos qué podemos hacer. No tenemos problemas, sino desafíos. Pues a solucionarlos.

¿Verdad que es más fácil enfrentarse a un problema, que es un obstáculo, que a un desafío, que es una oportunidad para triunfar? Pues la diferencia real sólo radica en cambiar una palabra.

La actitud lo es todo. Si creemos en nosotros y poniéndonos en marcha, podemos.

Yours truly,
Jack.

La verdadera esencia.

23 julio, 2018

Según Baruch Spinoza, lo que verdaderamente resulta sustancial de cada uno de nosotros es la perseverancia en ser uno mismo (lo que Oscar Wilde resumiría en su estupendo “Be yourself; everyone else is already taken”). Eso sirve para conseguir que nos valoren más. Por eso fantaseamos con ser otras personas (héroes, estrellas del cine, etc), porque sólo son objetos de nuestro imaginario, no de nuestras capacidades potenciales

Pero para eso hay que valorarse uno mismo. No dejar que opiniones ajenas nos influyan con su ceguera o sus prejuicios ni hundirnos cuando las circunstancias no soplen en la misma dirección con la que encaminamos nuestros pasos.

Porque lo que hacemos cada uno de nosotros es importante. Y hay que recordar que no estamos solos en el mundo. Que interactuamos con otras personas sobre las que nuestras acciones influyen y viceversa. Por eso es también importante nuestro estado de ánimo. Tenemos emociones que afectan nuestro estado de ánimo, y sobre ambas influyen nuestras experiencias.

Si apartamos las emociones negativas éstas dejará de afectar a nuestro cerebro y de esa manera no nos bloquearemos, pudiendo pensar con mayor claridad. El sistema articular buscará automáticamente dentro de los parámetros que le demos. Si le damos pensamientos negativos y excusas, buscará eso, y no saldremos del abismo y afectará a nuestro organismo.

Por eso tenemos que luchar y no dejarnos desanimar. Quizás no podamos cambiarlo todo, pero sí lo que tenemos más a mano. Quizás no seamos el número uno, ni tampoco puede hacernos falta, pero podemos ser muy buenos.

Si creemos que podemos afrontaremos la vida con mayor ánimo y posibilidades de éxito que si creemos que no podemos.

Hemos de enfocarnos en lo que queremos y no en lo que tememos; en lo que nos gusta, y no en lo que nos disgusta; en lo valioso, y no en lo feo. Eso influirá en nuestra actitud. Y seamos positivos pensando. No digamos “¿puedo hacer esto?” sino “¿cómo puedo hacerlo?”.

Yours truly,
Jack

La inocencia (cuento corto)

19 julio, 2018

La inocencia es siempre imposible de demostrar, sobre todo si tienes una rubia a mano.

Y allí estaba yo, con la pistola humeante todavía en la mano; su marido tumbado el suelo con un agujero perfecto en la frente y ella, desmayada sobre la cama.

Lógicamente, la policía no se creyó que era un claro caso de suicidio.

Yours truly,
Jack.

Miedo atávico.

17 julio, 2018

De aquella época en la que pasé hambre y frío me han quedado algunos traumas. Unos los llevo bien y otros mejor; algunos están completamente olvidados y otros permanecen pero no los llevo bien.

Uno de ellos es mi pequeña crofobia, es decir, mi “alergia” al frío. Cuando cambiamos de otoño a invierno se apodera de mí una desazón extrema. La idea de pasar frío llega a paralizarme en un instante de pavor, hasta que lentamente deshago los nudos que mi mente autosugestionada elabora y me pongo en marcha. Siempre tengo la ropa de abrigo suficiente para enfrentarme al miedo y, si falta, puedo comprar lo que me haga falta.

Pero, pese a a ello, cada año, cuando el otoño se desvanece y el invierno asoma su cabeza, yo tiemblo preso de la zozobra. Luego el invierno se me queda mirando con expresión dolida y me espeta “¿Lo ves? No era para tanto, no sé porqué me tienes tanta manía”.

-No es manía, mi viejo y querido amigo -le contesto siempre, mientras miro su calva cabeza, cubierta de nubes y vientos-. Sabes que, al final, disfruto tu helor como si fuera un buen vino. Es, simplemente, la incertidumbre que trae el cambio.

Y así nos pasamos tres meses al año: él intentando helarme y yo sin permitírselo. Somos una extraña pareja de baile.

Yours truly,
Jack

El último baile (4 y último)

16 julio, 2018

Ella comenzó a volverse cadenciosa y lentamente mientras los dos se concentraban en las sensaciones que experimentaban, sintiendo cada pequeño cambio, roce o sensación que corría por su piel y sus órganos sexuales. Fue entonces como ella comenzó a aumentar el ritmo. Se sentía rápida, intrépida y audaz.

Él se dejaba cabalgar mientras la mantenía aferrada por las caderas para seguir su vaivén sexual. De repente, al sentir la inminencia del final, la empujó a un lado, haciéndola caer al suelo y, como un salvaje, se abalanzó sobre ella.

Follaron con rapidez, gozando intensamente cada segundo de aquel portentoso momento. El deseo les había poseído con tal fuerza que ya no eran seres racionales sino puro instinto, casi animal, y mordían, arañaban, lamían, gritaban y babeaban mientras sus cerebros se veían poseídos por todo el acerbo atávico que la civilización se había empeñado en enterrar durante tantos siglos.

Por eso el orgasmo estalló con una inmensa furia, de manera tal que pareció cobrar la fuerza de una tormenta devastadora. Él sintió su miembro estallar como un volcán que escupía una lava blanca que ardía con la fuerza del sol. Ella creyó notar como un remolino nacía en sus entrañas y arrastraba todo a su alrededor hacia su centro.

Sacudidos con tanta intensidad golpearon la mesa, de manera que la botella y las copas cayeron al suelo y estallaron en un mar de cristales rotos que parecían esparcirse en el aire como una sombra, como un eco del poderoso orgasmo que había dejado a los dos rendidos sobre el suelo.

Tardaron un buen rato en recuperar el aliento y mucho más tener el dominio de sus voces. Pero la ternura que brotaba de sus ojos era mucho más expresiva que todas las bibliotecas del mundo.

El último baile (3)

13 julio, 2018

Al sentarse ella en el sofá para quitarse las medias negras de seda, él pudo ver que no llevaba ropa interior, lo que le hizo cerrar los ojos durante un instante y apretarse la erección con las manos, intentando inconscientemente de frenar lo irrefrenable.

Ella se le acercó gateando y le separó las piernas. Entonces se detuvo y, con un sensual movimiento de caderas y una sacudida silenciosa de su melena, le ofreció la espalda, indicándole que le bajara la cremallera del vestido. Esa pausa significó un alivio para él. Tenía tiempo para calmar su hambre.

Sonaba I Don’t Want To Talk About It cuando ella se puso de pie. El vestido se fue deslizando lentamente, cuerpo abajo como si fuera un larguísimo guante. Él sonrió al comprobar que tampoco llevaba sujetador y su respiración se volvió entrecortada al deslizase la tela hacia abajo y dejar al descubierto sus desnudas y preciosas nalgas. Una gota de sudor se deslizó desde su frente hasta la nariz, haciendo resbalar un poco sus gafas.

De repente, el vestido estaba convertido en un remolino desordenado en el suelo y ella, desnuda, movía seductoramente las caderas con los compases de la música.

Él miraba aquellas nalgas redondas, espléndidas y macizas. Sintiendo un impulso irrefrenable se puso en pie y aplastó su polla entre los dos glúteos. Tuvo que frenarse y no frotarla contra el culo, pues se abría corrido en ese momento y su semen habría salpicado toda su espalda. Pero no, todavía no.

Unos pocos segundos más tarde ella se inclinó hacia atrás, buscando su boca con la suya. Él se la ofreció mientras sus manos bajas hacia el sexo de ella. Así fue como el universo entero quedó pendiente en los movimientos de las manos. Ella notaba las palmas ardientes de las manos deslizarse hacia abajo por su piel y no pudo resistirse. Se giró bruscamente, clavándose así el miembro en su vientre y dejando las desconcertadas manos de él bailando sobre su culo.

Frente a frente, abrazados, comenzaron a besarse, a lamerse y a morderse suavemente. Él se dejó caer al final en el sofá y ella se sentó sobre él con las piernas abiertas. Una vez tuvo su polla dentro de ella se quedó muy quieta. Eso era real, ya no eran fantasías, pensó él leyendo la mente de ella. Así que por un momento se quedaron ambos quietos, disfrutando del momento para retenerlo por siempre en su memoria.

(continuará…)

El último baile (2)

11 julio, 2018

El cava estaba fresquísimo y se pusieron cómodos en el sofá. Él cogió un pastel de la bandeja y, cuando se lo iba a llevar a los labios, ella le sujetó la muñeca y le hizo que se lo pusiera en la boca. Entonces, se acercó a él con dulce sensualidad y se lo ofreció. El joven lo mordió con ganas, lamiendo de paso sus labios. Los dos bebieron, notando el nerviosismo creciendo lentamente. Él retuvo un trago del fresco líquido en su boca y se lo ofreció a ella, que lo aceptó con una sonrisa.

Terminaron de fumar el porro, cargado como para todo un batallón, y ella le desabrochó el cuello de la camisa y siguió bajando de manera meticulosa. Una vez abierta la camisa y vaciada otra copa de cava, se pusieron de pie y, cogidos por la cintura, comenzaron a bailar. Cantaba Sting.

Shape of my Heart.

Sin dejar de mirarse fueron juntando las bocas y con las lenguas comenzaron a enviarse mensajes de amor. Bailaban y se besaban. Ella, con las manos, le iba acariciando la erección que le abultaba los pantalones, deslizando un dedo por su contorno camino de los genitales. Era tal la excitación del joven que estaba seguro de que iba a explotar de manera inevitable si no bajaban el ritmo.

Ella también lo notó y se retiró. Se sentó en el sofá y comenzó a desabrocharle los pantalones, un acto que requería concentración y paciencia y que serviría para calmar los ánimos. O tal vez no.

Los pantalones resbalaron y dejaron a la vista una erección espléndida que amenazaba con reventar los boxers. Obviamente, no tardaron en desaparecer también. La verga apuntaba directamente a la cara de ella, promesa de lo inminente.

(continuará…)


NO HAY UNA RUBIA BUENA

Cosas que deberían importar, o no?

TEJIENDO LAS PALABRAS

CON LOS HILOS INVISIBLES DEL ALMA

Swinger Lifestyle

Para mentes abiertas y curiosas que quieran experimentar...La vida misma, vivirla con intensidad con paciencia o con desidia; el ser humano divino, mediocre o deleznable.

Cuernos literarios

Palabras prohibidas a traves del 5 arte

Alejandro Poetry

un hombre roto. poeta

Perséfonne

Otra fanática más de la literatura

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

Mi mente dispersa.

Recopilación de frases, diálogos o fragmentos tanto de libros como de películas.

Experimentando mi lado liberal

COMPARTIENDO MIS VIVENCIAS CONTIGO

El sexo y yo

Descubriendo el sexo

AMO BARCELONA (BDSM blog)

BDSM en català (diari d'un Amo)

Con 40 y.....Salvaje!!!!!

La mujer.. la madre... Con 40 años y.... salvaje

JazZ / Funk

Hablamos de todo aquello que nos inspira en la música

CherriesWriter - Vietnam War website

See what War is like and how it affects our Warriors

darecadodemi

historias basadas en hechos reales ¡con dibujos!

Desgranante

Despertador de sentimientos.

salafrancablog

Loca y despeinada. Más en twitter: POEMAS DESCARRIADOS

MyLittleWorld.

My only love is my guitar, I live among books.

Serendipia

Blog dedicado a compartir un pedacito de mí misma.

AGEOFAQUARIUS

“Love recognizes no barriers. It jumps hurdles, leaps fences, penetrates walls to arrive at its destination full of hope.” — Maya Angelou

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

PANDEMÓNIUM

Los caminos del azar son inescrutables

Embracing Authenticity

"Don't be ashamed of your story it will inspire others!"

Sin Ombligo Project

Por Juan Andrés Fernández Torrado

BerenjenoInks

Describir esto? Ni idea, lo que vaya pintando

Cuaderno de Sentimientos

Smile! You’re at the best.

Diamantes y Basura

Lo mejor del puto ser humano

Literatura, cultura y nuevas tecnologías

Este blog aporta herramientas multimedia para aprender y disfrutar de la literatura y de la cultura

Impoesiable

Haciendo poesiable lo imposible.

The Sweet Words +30

Responsable de lo que digo, no de lo que tú entiendes. Blog inspiracional. A partir de los treinta sin estándares, ¿y qué? Y más...

ferrebeekeeper

Reflections Concerning Art, Nature, and the Affairs of Humankind (also some gardening anecdotes)

Therilion Enderwings

La locura más allá de la mente

Con el corazón en la mano

"Poesía es hablar con el corazón en la mano."

Sexticles (+18)

Short sex stories for adults. Breves relatos eróticos para adultos.