La inocencia (cuento corto)

La inocencia es siempre imposible de demostrar, sobre todo si tienes una rubia a mano.

Y allí estaba yo, con la pistola humeante todavía en la mano; su marido tumbado el suelo con un agujero perfecto en la frente y ella, desmayada sobre la cama.

Lógicamente, la policía no se creyó que era un claro caso de suicidio.

Yours truly,
Jack.

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