Archive for 30 diciembre 2018

Ilusión (3)

30 diciembre, 2018

Casi desde el principio, Sonia comenzó a tratarme con una mezcla de ternura protectora y de ironía seductora. Y como era imposible predecir que iba a hacer a continuación, era algo complicado saber como tratarla, pues a veces era la hermana mayor que te aconseja y otras la desconocida con la que se intenta coquetear en una fiesta. Que yo apenas tuviera experiencia alguna con las mujeres fue algo que no me hizo falta confesar. De alguna manera, ella lo sabía.

Que yo fuera el hermano mayor me hizo objeto de su ternura. Y como mi hermano era el preferido de mis padres por su edad y su brillante currículum intelectual, esos gestos que ella me dedicaban eran ignorados con alivio por mis padres y mi hermano, que, de esta manera, se aligeraban de sentirse culpables por, en cierto modo, descuidarme por esa citada preferencia.

Que no es que yo fuera ni un mal estudiante ni un resentido, en absoluto, pero lo cierto es que a mis diecisiete años mi experiencia amorosa era escasa, más que nada por una cierta indolencia y no poca timidez. En fin, que yo era así. Precisamente Sonia fue la que se dio cuenta de mi tendencia a la introversión.

Durante nuestras cenas familiares, cuando mis padres se acostaban, avanzada la noche, y sólo quedaba por luz en la habitación el fuego que ardía en la chimenea, Sonia bailaba conmigo, y yo sentía un temblor delicioso al tener su maravilloso cuerpo entre mis brazos. Sentía el calor de su vientre, la finura de su cintura, el roce de sus muslos, la caricia de su mejilla contra la mía, el olor de su larga cabellera oscura que le llegaba hasta los hombros y me era difícil disimular mi excitación cuando su pecho, al apretarse contra mí iba poniéndose más y más firme. No faltaron las ocasiones en las que la ebriedad del champán u otro alcohol (o cuando ella sentía con toda su intensidad la urgencia del deseo de hacer el amor con mi hermano), la turgencia de sus senos resultaba devastadoramente turbadora para mi calenturienta mente.

El deseo que ella generaba en tales ocasiones me encendía y desesperaba a partes iguales. Era la revelación del misterio carnal de la mujer, pues yo había sido educado en el modelo antiguo en el que las mujeres no experimentaban deseo, sino que era su objeto, un objeto inerte y carente de autonomía erótica. Vamos, que para los de mi época la mujer era poco más que una bella estatua de mármol. Sonia me estaba enseñando que la mujer también desea, que su carne tiembla tanto como la del hombre, y que podía abrasar más aún que la nuestra.

Así me iba educando ella, de manera silenciosa, inadvertida y confidencialmente. Así fui descubriendo en nuestros bailes, cuando sus senos se apretaban contra mi pecho y su pubis rozaba mi pene erecto, sus silenciosas confesiones y su personalidad erótica, que aprendí también a respetar.

Era obvio que ella había despertado un gran deseo en mí, que era una tentación tremenda que mi conciencia culpable no se explicaba y que terminaba, inevitablemente, derramada sobre mis sábanas tras las descargas que mi miembro lanzaba en honor de Sonia. Y ella lo sabía, no cabía duda de ello, por las miradas que me dirigía. Y no me quedó duda cuando una vez, durante una de nuestras conversaciones, me espetó que el placer solitario masculino le parecía imperdonable cuando lo motivara el egoísmo, la pereza y el orgullo. Aún me pregunto cómo logré no ruborizarme. Para ella, a menos que se tratara de un inválido o un prisionero, ese onanismo no era otra cosa que la huida ante el amor no correspondido. El amor no había que dárselo sólo a uno mismo, sino que también había que compartirlo.

Yo pasaba las horas angustiado, temiendo el momento en que mi hermano pudiera abordarme para espetarme sus sospechas o que alguna noche no pudiera apretar a Sonia entre mis brazos porque él la acaparara por completo o porque no acudieran a nuestra cita. El esfuerzo que yo realizaba para no traicionarme resultaba agotar a veces. Así que mi paraíso era, a la vez, también mi infierno.

Anuncios

Ilusión (2)

28 diciembre, 2018

El escepticismo de mi padre (vale, incluso el mío) se desvaneció en cuanto llegó Sonia. Todos nos rendimos a su encanto. Si alguien nos hubiera recordado que no nos había gustado las formas de Roberto al darnos la noticia le hubiéramos puesto de patitas en la calle con cajas destempladas.

Estábamos maravillados, y mi hermano sonreía con expresión satisfecha al vernos rendirnos ante su novia sin resistencias de ningún tipo. Jamás he podido describir a las mujeres que me han causado una fuerte impresión, y este es el caso más extremo. Tal vez porque si fuera capaz de poder explicarme y explicarlas, de darle una forma y un sentido, quizás su hechizo se hubiera hecho todavía más agobiante.

Incluso mi madre la contemplaba con un asombro mezclado de admiración que dejaba adivinar que todas sus reservas se diluían. Era un milagro.

A partir de esa noche, Sonia vino a casa casi todas las noches. Para ella reservábamos las noches de los sábados y las de los días de fiesta. De esas noches recuerdo el fuego que ardía en la chimenea que, entre el crepitar de la madera, lanzaba su luz danzante por toda la habitación y la sonrisa de ella, sus mejillas enrojecidas, su boca tierna y su mirada feliz. Así es como la recuerdo, enmarcada por el fuego y la penumbra de la habitación, siempre deslizándose entre el fluir de la luz y la oscuridad.

Una vez, cuando se acercó a las velas que aún ardían en la mesa para encender un cigarrillo, yo me senté a su lado para verla, porque me gustaba verla fumar. Sólo las mujeres hermosas, y sólo algunas de ellas, saben fumar de esa manera desenvuelta, bella y armoniosa, con unos movimientos llenos de una sensualidad inmediata y voluptuosa. Sonia era una de ellas.

No le molestaba que la contemplase mientras encendía el cigarrillo o fumaba. Algunas veces se me acercaba y me echaba un poco de humo en la cara. Luego sonreía.

Cuando la conoció mi hermano Roberto, Sonia tenía 18 años. Estaba estudiando filosofía. Mi hermano, un hombre lleno de calma, reservado y tranquilo, que de vez en cuando tenía momentos de entusiasmo y ternura, había quedado prendado de inmediato de esa mujer y se prendó de ella. Su belleza y sensualidad, y su carácter, discreto y, a la vez, impulsivo, le conquistaron. Que vio ella en él es algo que se me escapa totalmente.

Los bogomilos, los ascetas gnósticos (3)

26 diciembre, 2018

Las iglesias bogomilas fueron, según Rainier Sacconi, de Latina de Constantinopla, la Griega de Constantinopla, la de Filadelfia de Rumania (imperio griego), la de Bulgaria y la de Dragovitsa, en Tracia, siendo estas dos últimas las originales y fuente de las restantes.

En el concilio de Saint Felix de Caraman (1167), el papa Nicetas (de la iglesia bogomila de Constantinopla), declaró a los cátaros que existían cinco iglesias bizantinas u orientales: la de Rumania (imperio griego o Tracia bizantina), la de Drugutia, la de Malingusia en el Peloponeso, la de Bulgaria y la de Dalmacia. La de Drugutia es difícl de localizar. Hay quien la sitúa en Dragoviça (cerca de Plovdiv), en Digunithia (en Mesia, en el Danubio), o en Dragobitia, en Tesalónica. Es en esta iglesia donde nació el dualismo absoluto.

Con todo esto, se admite que los bogomilos practicaban un dualismo moderado, y que extendieron el dualismo moderado por el norte de Italia y, en cierta medida, por Ocitania (¿primer catarismo?). La Interrogatio Johanniss o Cena Secreta -un ejemplar de este apócrifo búlgaro figuraba en los archivos de la Inquisición de Carcasona; perteneció a Nazario, obispo cátaro de Corezzo, que la había recibido desde Bulgaria- es, sin duda alguna, un texto dualista moderado. Sin embargo, no hay pruebas de que las ideas de este Nazario fueran acogidas entre los cátaros meridionales.

Por el contrario, todo apunta que fue el catarismo originario de Dragoviça (que, según la tradición, fue fundada por el mismo Manes) el que se extendió por Ocitania, después de la intervención de Nicetas, y por el norte de Italia (movimiento absolutista de los albanenses) después de las misiones de evangelización aprobadas en el concilio de Caraman.

Poliamor (V)

24 diciembre, 2018

(Continuando lo expuesto en https://wp.me/p5Qvf-1xa)

Cuando surge la crisis, necesitamos redefinir el marco en el que nos movemos, y nos construimos y deconstruimos, y eso afecta, obviamente, a nuestras relaciones personales. Es en este momento cuando aparece el poliamor, entre otras opciones, dependiendo del camino que hayamos tomado, incluidos desvíos y vericuetos de lo más variado.

¿Y por qué el poliamor? Porque en toda crisis ponemos en tela de duda nuestras convicciones, sobre todo las que nos han sido impuestas. Y la monogamia es una de ellas, tal vez la más fuerte.

El poliamor aparece coo una opción que nos permita salir de un esquema rígido monógamo para entrar en otro esquema, más abierto y de fronteras más o menos dispersas, lo que resulta tan atractivo como desconcertante en sus comienzos.

Buscamos guías, libros, etc, pues somos seres humanos, y todos necesitamos referentes y desafíos que nos ayuden a replantearnos, cuestionarnos, pensarnos para intentar encajar todas las piezas del puzzle.

Hay diversas maneras de “convertirse en poliamoroso”. Una, reconociendo que tenemos la capacidad para “serlo”. Otra, autoconvencernos, persuadirnos y adaptarnos, de manera que intelectualizamos y dirigimos nuestros deseos y emociones. Al principio nos costará, porque no estamos educados para vivir de una manera hedonista e individualista. Pero la esencia es esa. Explorarnos, descubrirnos y aceptarnos como somos, en lugar de lanzarnos, como kamikazes, a descubrir por las buenas y someternos a experiencias que pueden resultar desagradables para nosotros y para aquellos que se crucen en nuestro camino.

El poliamor no es un conjuro mágico. No acaba con los problemas, con los celos, con los miedos y con las dudas. No, porque nos pongamos esa etiqueta todos esos problemas no quedan anulados de repente.

Tampoco es algo novedoso que nos transportará al futuro, donde todo será bueno, bonísimo, la leche en verso, y todo lo anterior quedará superado… porque no, porque el mundo seguirá siendo el mismo. Nosotros seremos los que habremos cambiado, si realmente nos lo proponemos (y diréis que eso ya es una manera de transformar el mundo, al menos en la parte que nos toca más de cerca… pues sí… y no). Y ese cambio ya es algo que merece muuuuuuuucho la pena.

Pero también puede pasar lo contrario. Que, a pesar de nuestros esfuerzos y de nuestras lecturas, sigamos igual. Entonces vuelven los dilemas, el malestar por no poder adaptarnos bien a la idea que nosotr@s nos hemos autoimpuesto.

Un motivo para este fracaso es el maldito “y qué dirán”. Qué pasa si vas por la calle cogid@ de la mano de dos personas. Y claro, si me preocupa lo que dirán, las apariencias, no soy un buen poliamoroso (como si existiera un modelo de lo que es bueno o malo en el poliamor… pero en fin). O “es que mi familia no lo entenderá … o mis amigos”.

O tal vez se duda si no se superan los celos. O si no se atreve un@ a salir a la calle y gritar lo que es (¿alguien me puede decir cuándo fue la última vez que vieron a un ser humano saliendo a la calle gritando que se casaba o que tenía novia?).

Si hacemos eso, simplemente estamos repitiendo las normas sociales que hemos interiorizado desde la cuna, destinadas a mantenernos dentro un camino y a hacernos sentir culpables si adoptamos una ruta diferente. Y, de postre, nos da vergüenza enseñar lo más íntimo de nosotros, porque, naturalmente, nos asusta que nos puedan hacer daño.

Todo de lo más normal.

Porque, repito, el poliamor no es una fórmula mágica, no es una construcción fija, sino una propuesta, algo que podemos construir y adaptar a nuestras necesidades. Simplemente es intentar crear algo y hacerlo posible con unas nuevas reglas. O adaptando otras existentes.

Pero, sobre todo, si queremos adoptar un sistema relacional, además de cambiar nuestra idea de vida, de ser coherente con quienes somos y con como vivimos, tendremos que crear nuestras propias reglas que nuestros pasos nos irán indicando y en las relaciones que iremos estableciendo en el camino. Las guías y los referentes están muy bien para orientarnos, pero somos nosotros los que vivimos nuestras propias vidas, no los autores de esas guías o de esos referentes. Hemos de aceptar el compromiso que adoptar un nuevo esquema y una nueva visión del mundo y de las relaciones, y eso sólo podemos hacerlo nosotros.

No existe una sola dirección y una forma de hacer única, correcta y verdadera, sino que habrán miles de maneras y caminos, tantas como seres humanos que están transitando este camino.

Igual que la ropa que nos compramos en una tienda tenemos que adaptarla para que nos vaya bien (tal vez con suerte se nos ajuste como un guante), lo mismo sucede con las relaciones, que van cambiando y adaptándose a la vida tal y como la vamos viviendo. Esa es la clave de todo ser humano, poliamoroso o monógamo o cualquier otra cosa. Adaptarse
“Todas las opciones no-monógamas que apare.

El retorno de Fu Manchú (6)

23 diciembre, 2018

Hong Kong,
15 de noviembre de 1936

– Descanse, alférez – dijo Nayland Smith sonriendo al inquieto joven que estaba de pie frente a él -. Si espera tener una buena carrera en el Servicio Secreto, tendrá que abandonar las costumbres adquiridas en la Marina. Ahora somos dos amigos que comen juntos en este restaurante… no dos espías británicos hablando sobre política china… no, en absoluto.

Bond se relajó como pudo, abandonando su rígida postura militar y se sentó en la mesa. Pensando al respecto, un saludo militar en el restaurante del Hotel Península, el mejor de todo Hong Kong, quedaba fuera de lugar. “Demonios, soy un desastre total” se dijo “No me extraña que C me enviara a Hong Kong, ¡con todo lo que está pasando ahora en Europa!”, pensó pero, reflexionando sobre su presente situación… el show debía continuar…

-Lo siento, señor comi… quiero decir, señor Smith. Bueno, C quería que…

-Relajase, hijo… me temo que estoy en desventaja. Como usted sabe, soy el comisionado Dennis Nayland Smith de Scotland Yard, en una misiópn especial. Pero me temo que el señor Cummings, o C., como usted prefiere llamarle, no me explicó nada sobre usted, salvo su rango.

– Lo siento, señor. Me llamo Bond. Quiero decir, álferez Bond…

-Recuerde que es un civil ahora… ¿Cuál es su nombre de pila?

-James. James Bond.

Nayland Smith extendió su mano derecha con una sonrisa y apretó vigorosamente la de Bond.

-Encantado de conocerle, señor Bond. Ahora, antes de empezar a hablar de negocios, ¿le apetece beber algo?

-Si, un Gintonic me iría de maravilla – exclamó Bond, en cuya voz se notaban sus 18 años… ser el oficial más joven del Servicio Secreto no era siempre tan glorioso como parecía.

-No, no, no… podemos pedir algo mejor – replicó Nayland Smith meneando la cabeza – ¡Camarero! Dos Dry Martinis, por favor. Mezclados, no agitados.

Mirando a Bond, que le observaba con una expresión de educada curiosdad, Nayland Smith se explicó:

-Un verdadero Dry Martini no se puede agitar, sino mezclar. Se acordará de eso, alférez?

-¡Si, señor!

Las bebidas llegaron, y Nayland Smith pidió rollitos de primavrera y calamares con salsa, mientras que Bond encargó unas chuletas de cerdo.

-Mientras esperamos, podría decirme que ha aprendido hasta el momento… -preguntó Nayland Smith sorbiendo su Martini.

-¡Si señor! Como usted sabrá, en los últimos meses, los chinos nacionalistas de Chiang, han ocupado Sinkiang y el Tibet, que tampoco es que tuviera un ejército con el que resistir, pero la facilidad con la que los señores de la guerra de Sinkiang fueron derrotados resulta sorprendente. Peor todavía, los chinos atacaron con inferioridad numérica y usando sólo caballería y milicias…

-¿Alguna explicación?

– Creemos que el General der Infanterie Alexander von Falkenhausen, un antiguo general de la Wehrmacht que ahora encabeza la misión militar alemana en China y que es general en el ejército de Chiang, está entrenando a sus tropas siguiendo la doctrina militar alemana. El III Reich, al parecer, ha estado vendiéndoles una gran cantidad de armamento moderno, además. Creemos que von Falkenhausen mandó la caballería china en Sinkiang.

-¿Algo más?

-Sí, señor. Al parecer hay unos extraños rumores sobre una extraña epidemia en Sinkiang, y que los chinos del Kuomidang lucharon con una brutalidad desconocida hasta el momento. Lo más extraño es el uso de caballería en Sinkiang, no las famosas nuevas divisiones de infantería de Falkenhausen, por lo que las técnicas alemanas no creo que hayan tenido demasiada importncia en estos combates. ¡Imagíne, caballería en estos tiempos, como si fuera la Edad Media!

-Algunos chinos añoran su época dorada, señor Bond. Sospecho que la caballería no les parece tan anticuada.

-Tal vez, señor. Pero eso no ha impedido que China esté gastando ingentes cantidades de dinero en modernizar su artillería durante el último año. Parece ser que sus divisiones tienen la misma potencia de fuego, sino el entrenamiento y la organización, que una división imperial japonesa. Si los nipones atacan ahora, se van a llevar una sorpresa al encontrar a los chinos listos para enfrentarse a ellos.

-Buen trabajo, señor Bond. Esta conexión Nanking-Berlín es de lo más alarmante. Me pregunto que dirá el doctor Jones al respecto. No hace mucho tuvo un encontronazo con los nazis… ah, ahí viene. t

Indiana Jones, su cara con algunos morados recientes contrastando con su taje blanco, se acercó a la mesa, cogiendo una silla libre. Sonriendo hacia Bond, le ofreció su mano cuando, de repente, se quedó parado, con los ojos muy abiertos y expresión de sorpresa en su cara.

-¿Qué le pasa, doctor Jones? -preguntó un preocupado Nayland Smith.

-¡Voy a matar a mi padre! -gritó Jones.

-Esto… me llamo Bond, doctor Jones. James Bond.” dijo el nervioso y joven espía.

-Ya, seguro… -replicó Jones con una expresión muy seria en su cara.

Ilusión (1)

22 diciembre, 2018

Bajo el frío sol de octubre, mis padre, Roberto, mi hermano mayor, y yo estábamos terminando de comer, como otras tantas veces. Mi madre acababa de traer los postres cuando de repente, con toda frialdad, Roberto nos lanzó su anuncio.

-Esta noche os presentaré a mi prometida.

Mi padre, que siempre había sido muy liberal y abierto de mente, no pudo evitar un gesto de sorpresa. Para él un noviazgo seguía todo un proceso y unas etapas que debían recorrerse en un orden preciso. Roberto, que tenía cinco años más que yo, había procedido a saltarse las reglas.

Él era el favorito de mis padres, tanto por ser un gran estudiante como por su temperamento, sensato y calmado. Por eso nos sorprendió tanto que se arriesgara de esa manera, y más aún si tenemos en cuenta la aprensión que debió dominarle antes de dar ese paso, pues debía esperar que mis padres pusieran en tela de juicio su decisión o que le pidieran unas explicaciones que, era obvio, él no estaba dispuesto a ofrecer.

Pero, salvo la sorpresa inicial paterna (mi madre era demasiado tímida y sumisa como para oponerse a nada o a nadie), el asunto quedó sentenciado allí mismo, y yo, lleno de curiosidad, me pregunté que iba a salir de todo aquello.

Los bogomilos, los ascetas gnósticos (2)

20 diciembre, 2018

No es seguro que el impulsor de esta herejía, Bogomilo, sea una figura histórica real. Aún así, historiadores modernos, como el doctor Anguelov, creen, en conjunto, en su existencia. Sin embargo, el personaje histórico fue adquiriendo proporciones míticas que al final desdibujaron al Bogomilo verdadero.

Los antiguos historiadores bizantinos explican el bogomilismo en relación con las herejías anteriores (maniqueísmo, messialanismo y paulacianismo). Si bien podemos poner en duda su dependencia respecto a los segundos, no cabe duda de que tiene una gran deuda con las otras dos herejías.

No hay duda de ningún tipo sobre los lazos existentes entre cátaros y bogomilos, aunque Ivan Dujcev reduce la importancia de esta relación, y a ver en el catarismo italiano y francés una especie de resurgimiento del espíritu evangélico, espontáneo, paralelo al que representó el bogomilismo pero independiente en su desarrollo histórico.

Tipología vampírica (12)

18 diciembre, 2018

El vampiro de Highgate

En el distrito londinense de Islington, cerca de Highgate Hill, se halla el famoso cementerio de Highgate, un lugar de intensa atmósfera gótica. Allí reposan los restos de famosos personajes como el físico Michael Faraday y el filósofo Karl Marx, además de artistas, arquitectos y héroes militares británicos.

Construido en 1839 para paliar la precariedad de los cementerios locales aledaños, Highgate fue uno de los primeros camposantos privados del lugar y se convirtió rápidamente en el sitio de descanso eterno preferencial de las altas clases sociales inglesas, aunque durante la segunda mitad del siglo XX caería en el abandono y la decadencia. Sin embargo, el lugar volvería a ser popular cuando los tabloides ingleses comenzaran a publicar historias que afirmaban que el cementerio no sólo estaba embrujado, sino que también era el sitio donde descansaba un vampiro real, el llamado “Rey Vampiro de Valaquia”, un noble de Valaquia que habría sido traído a Inglaterra en un ataúd en el siglo XIX. Una criatura infernal que, según algunos testigos, a veces iba acompañada de tres fantasmas.

Los primeros informes sobre fenómenos sobrenaturales en el cementerio de Highgate se remontan a 1890, cuando un anciano del lugar afirmó haber visto a una entidad sobrenatural que había matado a una mujer en Harmondsworth y, a continuación, había bebido su sangre. Si bien muy pocas personas le dieron crédito, en la mañana del 16 de abril de 1922 una persona fue atacada cerca del cementerio por “algo” que le mordió el cuello y le intentó succionar la sangre. El hombre, que fue encontrado casi exánime en la vía pública, fue llevado al hospital de Charing Cross, donde los cirujanos insistieron en que no había sido mordido, sino que había sido apuñalado con un objeto cortante fino. Sin embargo, dos horas y media más tarde llegó otra persona al hospital con heridas idénticas en el cuello y, un poco después, una tercera víctima. La policía determinó que estas tres personas habían sido atacadas por un asaltante invisible, exactamente de la misma manera, en las cercanías del cementerio de Highgate. En ese momento comenzaron a esparcirse los rumores de que había un vampiro real rondando por Londres.

Por esa misma época varios testigos afirmaron haber visto, en una noche de abril iluminada por la luna llena, a un ser oscuro de dos metros de altura volando alrededor de la iglesia de West Drayton que se dirigió hacia el cementerio de Highgate. Dos policías que intentaron perseguir al ente alado relataron que la criatura emitió un chillido espeluznante, justo antes de que batiera sus alas y desapareciera entre las tumbas del camposanto.

Debido al terror generalizado que se instaló entre los habitantes de la ciudad, las autoridades decidieron contratar a un cazador de vampiros profesional. Semanas más tarde, un policía informó a la prensa que el vampiro había sido “cazado” y puesto a descansar en uno de las más profundas bóvedas del cementerio de Highgate, con una estaca de madera en su corazón.

Tuvieron que pasar varias décadas para que se reanudaran los reportes sobrenaturales en Highgate. En 1963 dos adolescentes de 16 años que volvían de una fiesta y pasaron frente a la puerta norte del cementerio, afirmaron que habían visto los cuerpos de varias personas presuntamente fallecidas saliendo de sus tumbas. Semanas más tarde, una pareja observó una entidad de aspecto espeluznante “flotando” detrás de las rejas de hierro de la puerta del cementerio. Además, se descubrieron por todo el cementerio numerosos cadáveres de animales, especialmente zorros, a los cuales se les había drenado toda la sangre a través de unas extrañas incisiones que tenían en la garganta.

El 24 de diciembre de 1969 el joven David Farrant, durante una noche en que él y un grupo de amigos interesados en lo oculto recorrían el viejo camposanto, aseguró que vió a un ser “gris” de gran altura merodeando por el cementerio. Farrant envió una carta al diario “Hampstead and Highgate Express” relatando su tétrica experiencia, lo cual desató una oleada de cartas firmadas por otros habitantes de la localidad, que no sólo confirmaron la existencia del supuesto vampiro, sino que también describieron a una gran variedad de fantasmas que supuestamente embrujaban el cementerio y los caminos adyacentes. Fue el caso de un supuesto fantasma de un hombre alto con sombrero de copa que solía caminar cerca de un antiguo mausoleo, una dama de blanco que solía salir de un sepulcro, un rostro que se asomaba a través de las barras de la reja principal, una figura que caminaba sobre el agua de un estanque y el sonido de lastimeras voces que parecían salir de entre las tumbas.

El 27 de febrero de 1970 Sean Manchester, un residente de Highgate aficionado a los fenómenos ocultos y que decía descender del poeta inglés Lord Byron, informó a la prensa que el aterrador ente sobrenatural que merodeaba por el cementerio era “un Rey Vampiro de los No-Muertos”. Según Manchester, se trataba de un noble medieval que había practicado la magia negra en la región rumana de Valaquia y que había sido llevado en un ataúd a Inglaterra por sus seguidores, siendo presuntamente enterrado en 1800 en el sitio que eventualmente se convertiría en el cementerio de Highgate, donde descansó hasta que un grupo de satanistas lo invocó y lo volvió a la vida.

Farrant, quien comenzó a aparecer cada vez más en la prensa inglesa hablando del vampiro, en tanto, opinó que la criatura podría ser un espectro o fantasma de hábitos vampíricos, que se alimentaba, además de la sangre de sus víctimas, de la energía psíquica de las personas.

En 1971 las autoridades inglesas comenzaron a preocuparse cuando una niña aseguró que había sido atacada por el vampiro en el exterior del cementerio. La menor regresaba a su casa cuando fue súbitamente arrojada al suelo, con una fuerza sobrehumana, por una “figura negra, alta y con una cara muy blanca”. El ataque no se llevó a cabo porque en ese preciso momento un automóvil que pasaba por el lugar se detuvo a ayudarla y el vampiro “desapareció” con el resplandor de los faros, desvaneciéndose por una pared del cementerio de tres metros de altura.

Los vecinos de Highgate Hill, cansados de todos estos tétricos informes, decidieron ocuparse ellos mismos del asunto y organizaron el 13 de marzo de 1971 una cacería del “vampiro de Highgate”, que fue incluso cubierta por varios canales de televisión, que transmitieron una serie de especiales sobre el cementerio y las entidades espectrales que lo habitaban. La búsqueda se prolongó alrededor de tres días y una multitud de personas armadas con ajos, cruces, agua bendita y estacas, ayudados de las autoridades, buscaron sin éxito al vampiro.

Por esa época, Farrant y Manchester, convertidos por los mismos medios de prensa en una suerte de “Van Helsings del siglo XX”, entablaron una mediática rivalidad sobre quién capturaría o asesinaría al vampiro, lo que desató otras cacerías durante ese mismo año.

En el libro “El vampiro de Highgate”, publicado por Manchester años más tarde, éste narraría con lujo de detalles lo que ocurrió durante una de estas cacerías. Según él, había entrado con un grupo de personas al cementerio a través de las rejas dañadas de una iglesia cercana. Lo primero que hizo fue intentar abrir la puerta a una catacumba que, de acuerdo con una médium que lo acompañaba, era donde dormía el vampiro. Al no poder forzar la cerradura, Manchester entró a través de un hueco en el tejado del mausoleo y se encontró con varios ataúdes vacíos en el interior, los cuales roció con agua bendita y dientes de ajo y habría puesto en fuga a un supuesto vampiro.

Manchester relató en su libro que tres años después de estos sucesos descubrió el cuerpo de otro vampiro en el sótano de una casa abandonada en el área de Highgate, el cual quemó luego de clavarle una estaca. De acuerdo al mismo Manchester, la única forma de matar a un vampiro era utilizar la denominada “Técnica antigua de extermino vampírico”, que consiste en clavar la estaca en el corazón de la criatura, para después cortarle la cabeza, rociar su cuerpo con agua bendita, introducir una hostia en la boca y después quemar todos los restos (En una entrevista realizada en 1985, Manchester se jactaba de haber acabado con 30 vampiros siguiendo este sangriento ritual).

Poco después de eso, David Farrant fue detenido por la policía mientras intentaba entrar al cementerio de Highgate durante la noche. Llevaba consigo un crucifijo y una estaca de madera. Fue arrestado, pero al no encontrársele culpable de ningún crimen, fue puesto en libertad. Sin embargo, en 1974 fue encarcelado luego de ser hallado culpable de dañar monumentos y profanar tumbas, así como de vandalismo y extracción de restos humanos en Highgate.

Para 1975, la actividad del supuesto “vampiro” de Highgate había desaparecido del todo, quedando relegada a menciones en series televisivas y reportajes de índole paranormal en medios impresos. Varios libros que se han lanzado posteriormente aseguran que el supuesto chupasangre del cementerio no fue otra cosa que un ejemplo de pánico colectivo y exageración de rumores por parte de David Farrant y Sean Manchester, los dos supuestos cazadores de vampiros. Sin embargo, otros, por el contrario, creen que en las centenarias catacumbas y góticos mausoleos del cementerio de Highgate todavía se esconde algo terrorífico e innominado.

El retorno de Fu Manchú (5)

16 diciembre, 2018

Nankin, capital provisional de China
25 de abril de 1936

-¡No, te lo repito de nuevo! No lo voy a hacer!” -gritó Chiang con toda sus fuerzas.

Fu Manchú suspiró, sonriendo e intentando parecer comprensivo.

-Mi querido Chiang, negociar el fin de las hostilidades con los comunistas es absolutamente necesario. Asqueroso también, sin duda alguna, pero necesario, puesto que cuentan con el apoyo de Stalin, y nosotros todavía no poseemos la potencia para hacerle frente. De hecho, tendremos que cortejarle si los japoneses nos atacan ahora. Además, el Ejército Popular de Liberación está desplegado en provincias montañosas que son prácticamente inexpugnables para nuestras fuerzas. Y aunque el Alma del Dragó y la Fiebre de Jade son armas muy poderosas, no son mágicas. Derrotar a los comunistas nos costaría demasiado, y nos dejaría expuestos ante un ataque japonés.

– ¡No pienso darle la mano a ese campesino apestoso, Mao Tsetung, y no hay nada más que decir! ¡No puedes hacer que lo matan o algo! Después de todo, TÚ eres el jefe del Si-Fan, ¿no?

– Todo a su tiempo, Chiang, todo a su tiempo. Para acabar con los comunista tenemos que mejorar el armamento de nuestras tropas. Antes de que termine el año nuestras divisiones estarán equipadas con artillería igual de potente que la de muchas naciones extranjeras, pero mientras tanto, tenemos otros objetivos más sencillos que tomar. Tibet, por ejemplo, está indefenso, y los Señores de la Guerra de Sinkiang tienen que ser aplastados.

-Por supuesto… DESPUÉS de que destruyamos a los comunistas de una vez para siempre! Y no quiero volver a escuchar ni una sola palabra sobre esto, Fu!. NO voy a negociar paz alguna con los comunistas, y se acabó el tema!

Chiang Kai-Shek salió de la sala como una exhalación, mientras Fu Manchú permanecía sentado. Una ligera sonrisa apareció en sus labios mientras murmuraba:

-Pero lo vas a hacer… no tengas dudas sobre ello, lo vas a hacer…

”Mientras Chiang Kai-shek estaba inspeccionando a la stropas desplegadas a lo largo de la frontera con Manchuria el 1 de mayo de 1936, fue secuestrado en Sian por dos generales amotinados que exigieron que el Kuomintang negociara un alto el fuego con los comunistas para poder estar en condiciones de hacer frente al temido ataque japonés. Tragándose su ira, Chiang tuvo que aceptar estas demandas.”

Fuente original: Dragon Rising – History of China after the Great War (El dragón rampante – Historia de China tras la Gran Guerra) por Richard C. Thornton​

Los bogomilos, los ascetas gnósticos (1)

14 diciembre, 2018

En el año 864, el bautismo del soberano búlgaro Boris I a la fe ortodoxa griega marca el comienzo de la conversión al cristianismo de todo el territorio búlgaro. Sin embargo, por aquella época ya habían penetrado en sus fronteras diferentes credos y creencias de carácter animistas y paganas que harían difícil la evangelización ortodoxa de tales territorios. De esta forma penetran en sus tierras los paulicianos, que huían a Bulgaria tras la destrucción por parte de los bizantinosas de su capital, Tefricia, en Capadocia, en el año 872, y la erradicación del paulicianismo y del tondraquianismo en Asia Menor, reforzada mediante las deportaciones que efectuó Juan I Tzimisces desde el oriente de Anatolia hacia Tracia. Todas estas creencias encuentran un caldo de cultivo ideal para la expansión de sus ideas dualistas.

Así, los bogomilos aparecen en Bulgaria durante el reina del zar Pedro (927-969). La primera referencia escrita en la que aparecen es en una carta episcopal del patriarca Teofilacto al zar Pedro, a mediados del siglo X. En dicha carta se dice que el bogomilismo es un paulacianismo mezclado con ideas maníqueas.

El sacerdote Cosmas insiste en el rechazo de los bogomilos de aceptar la autoridad del emperador y las autoridades, lo que hace pensar que la base social de los bogomilos corresponde con al revuelta de los campesinos contra la creciente feudalización de Bulgaria, resultado de la creciente influencia bizantina, y en las “comunas” aparece una gran diferenciación entre las clases.

La condena, metafísica, de la justicia procede del hecho que, para estos campesinos arruinados, los derechos feudales de los boyardos y de la iglesia pareciesen justicia demoníaca, opuesta obviamente a la verdadera justicia divina. Por tanto, esta falsa justicia era obra del mal.


Sociología crítica

Articulos y textos para debate y análisis de la realidad social

DIARIO DE UNA SUMISA NOVATA

Poco a poco, dia a dia, contando como me he convertido en sumisa.

tececonvida

La íntima historia de una vida

Marisol escribe

Ven a leerme.

Las Gafas Moradas

Espacio feminista para todes

NO HAY UNA RUBIA BUENA

Cosas que deberían importar, o no?

TEJIENDO LAS PALABRAS

CON LOS HILOS INVISIBLES DEL ALMA

Swinger Lifestyle

Swinger Clubs, Swinger Cruise,Lifestyle .

Cuernos literarios

Palabras prohibidas a traves del 5 arte

Perséfonne

Otra fanática más de la literatura

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

Mi mente dispersa.

Recopilación de frases, diálogos o fragmentos tanto de libros como de películas.

Experimentando mi lado liberal

COMPARTIENDO MIS VIVENCIAS CONTIGO

El sexo y yo

Descubriendo el sexo

BDSM blog

El BDSM bilingüe

Con 40 y.....Salvaje!!!!!

La mujer.. la madre... Con 40 años y.... salvaje

Blue Funky Music

Hablamos de todo lo que nos inspira la música

CherriesWriter - Vietnam War website

See what War is like and how it affects our Warriors

darecadodemi

historias basadas en hechos reales ¡con dibujos!

Desgranante

Despertador de sentimientos.

salafrancablog

Loca y despeinada. Más en twitter: POEMAS DESCARRIADOS

MyLittleWorld.

My only love is my guitar, I live among books.

Serendipia

Blog dedicado a compartir un pedacito de mí misma.

AGEOFAQUARIUS

“Love recognizes no barriers. It jumps hurdles, leaps fences, penetrates walls to arrive at its destination full of hope.” — Maya Angelou

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

PANDEMÓNIUM

Los caminos del azar son inescrutables

Embracing Authenticity

"Don't be ashamed of your story it will inspire others!"

SIN OMBLIGO PROJECT

BY JUAN ANDRÉS FERNÁNDEZ

BerenjenoInks

Describir esto? Ni idea, lo que vaya pintando

Diamantes y Basura

Blog del escritor Ismael Villasol

Literatura, cultura y nuevas tecnologías

Este blog aporta herramientas multimedia para aprender y disfrutar de la literatura y de la cultura

The Sweet Words +35

Responsable de lo que digo, no de lo que tú entiendes. Blog inspiracional. A partir de los treinta sin estándares, sin juicios y con humor. Moda, maternidad, foto, tips y mucho más... Instagram @thesweetwords_l.a

ferrebeekeeper

Reflections Concerning Art, Nature, and the Affairs of Humankind (also some gardening anecdotes)