Archive for 28 febrero 2019

El retorno de Fu Manchú (11)

28 febrero, 2019

En alguna parte de Sinkiang,
18 de noviembre de 1936

Nayland Smith, Indiana Jones y James Bond se ocultaban entre las rocas para espiar el campo de prisioneros del Quomindan que ocupaba el centro del valle que yacía a sus pies. Mientras bajaba sus prismáticos, Bond murmuró pensativo:

-Apenas unos pocos guardias en las torres, con ametralladoras. Se nota que el lugar está diseñado para mantener que nadie se escape del interior, pero no al revés…

– Sin embargo, acercarse para cortar las alambradas será muy peligroso -comentó Nayland Smith – No hay cobertura de ninguna clase, lo que convierte cualquier intento en una condena de muerte…

-De eso me ocupo yo -replicó Bond, acariciando su fusil de francotirador. .

-Podrás matar a uno, hermanito, tal vez a dos, pero mientras los demás convertirán en queso suizo a cualquiera que se aproxime.

-¡Doctor Jones, deje de llamarme “hermanito” de una vez! ¡No soy su hermano! mi padre fue Andrew Bond, y mi madre Monique Delacroix! ¡No le veo la gracia a esta broma de mal gusto!

– Veamos… eres la viva imagen de mi padre. ¿Te parece suficiente? Es más que posible que tu madre y mi… nuestro padre se encontraran en… 1917, me parece recordar. Ah, sí, fue ese año, cuando estaba de permiso en Londres… Papi no perdió el tiempo, por lo que veo…

-¡Quieto ahí, señor! ¡Eso es un insulto! ¡Mi madre era una dama!

-Estoy seguro de que lo era. Papá jamás ha sentido interés alguno por los caballeros… -y con una sonrisa maliciosa, añadió- Además, nunca fue a Eton… ¡¡¡au!!!

El puñetazo de un colérico Bond dejó a Indy tumbado en el suelo.

-¡Ey! ¡Eso ha dolido! ¡Esa no es manera de tratar a tu hermano mayor!

-¡Si vuelves a decir eso, te mato! – rugió Bond.

-¡Quietos los dos! Se quieren callar! -les espetó Nayland Smith mientras dirigía una mirada preocupada al campo de prisioneros – ¿Queréis que nos descubran?

Bond y Jones guardaron silencio con aspecto compungido.

-Bien… he aquí lo que vamos a hacer: crear una distracción. Me acercaré diciendo que soy un representante de la embajada británica y que vengo a realizar una inspección. Mientras tanto, vosotros dos deberían poder colaros en el campo y conseguir un prisionero o dos para interroga. ¿Que os parece el plan?

-Salvo por la parte en que estaré delante de las bocas de unas cuantas ametralladoras, me parece bien -comentó Indy con expresión seria-. Pero, por todos los santos, vamos a ello.

-Bien… Confío en que los dos estáis armandos, ¿no es cierto? -les preguntó Nayland Smith.

-Sí, aquí tengo mi amigo de confianza, un revolver Smith & Wesson de calibre…- exclamó Indy, abriendo su cazadora y mostrando la pistolera.

– Y yo tengo este pequeño amigo – exclamó Bond, sacando una pistola diminuta con silenciador de la parte de atrás de sus pantalones.

-Perdona, hermani…, digo… chico… no puedo verlo. Me dejé el microscopio en el laboratorio… ¿A eso le llamas pistola?

-Es una Beretta de calibre 25, automática. Segura, fácil de ocultar y puede usar un silenciador.

-Y pegan tan fuerte como una abuela -replicó Indy con expresión incrédula.

-Bueno, exige que tengas buena puntería… pero, por otra parte… tu revolver puede usar un silenciador? -le contestó Bond.

-Touché, pero también tengo… ¡ESTO! -exclamó Indy, mostrando orgulloso un látigo.

-Fantástico, doctor Jones… si nos encontramos con un león, nos irá de fábula -la cara de Bond era todo incredulidad-. ¿También te has traído una silla?

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#microrelato #1

27 febrero, 2019

Un día dejó la escuela y lo pusieron a trabajar. El primer día tuvo que cargar con un haz de trigo que era más alto que él. El niño, tapado por la sombra, suspiró.

Valeria Mesalina, leyenda de Roma

25 febrero, 2019

Valeria Mesalina (del 25 d.C. al 48 d.C.), la tercera esposa del emperador Claudio, ha pasado a la historia como la Emperatriz que vivió para el sexo y por el sexo, gracias a los historiadores como Tácito y sus Anales y Suetonio su Las vidas de los doce Césares.

Mesalina tuvo una vida muy corta, pero intensa, llena de asesinatos, lujuria y perversión. Hija del cónsul Marco Valerio Mesala y de Dominica Lépida, su familia estaba emparentada con la imperial pero eran muy pobres; su hogar estaba en decadencia, su padre no era un político prominente y su madre era una mujer poco virtuosa que había derrochado la fortuna familiar. Se había dilapidado la fortuna familiar, de manera que el futuro de Mesalina era casarla con un hombre rico de Roma. El afortunado fue el hazmerreír de la corte, Claudio César Augusto Germánico, tío del entonces emperador, Calígula, y de Mesalina, y 36 años mayor que ella. Para Claudio, tras dos divorcios, éste sería su tercer matrimonio, con una mujer mucho más joven, de 16 años, y emparentada con él.

Claudio era un hombre rico, viejo, desgarbado, enfermizo, cojo y tartamudo, lo que le había acarreado una considerable fama como “idiota”, de manera que era el candidato perfecto para ser un títere bajo los caprichos de la joven. No fue ni la retórica ni la oratoria de la joven lo que cautivaron a Claudio, sino la belleza de la chica, que enamoró perdidamente al tío del emperador. El matrimonio tuvo lugar en el 39 d.C. y, durante un breve período de tiempo, Mesalina aceptó la plácida y tranquila vida como esposa de un senador romano siendo madre de dos hijos: una hija, Claudia Octavia y un varón, Tiberio Claudio Germánico conocido luego como Británico.

Esta paz llegó a su fin en el año 41 d.C., cuando Calígula es asesinado a manos de la guardia pretoriana, que escoge, también como emperador A Claudio. De la noche a la mañana, Mesalina pasó de ser la de la esposa de un senador romano a ser la esposa del Emperador de Roma, la Emperatriz, la primera mujer del Imperio, con un poder ilimitado para su joven edad. He aquí, el inicio de su fatal desenlace, la llave hacia un camino de lascivia y muerte. Súmese a ello que, como ya he dicho, el nuevo emperador estaba ciegamente enamorado de su esposa, lo que motivaba que se dejara manipular por ella, para empeorarlo todo, pues Mesalina se valió de este poder que ejercía sobre su consorte para lograr sus objetivos personales, que iban desde simples caprichos hasta ejecuciones.

Tal era el poder y la influencia que ésta ejercía que muy pronto lo empezó a utilizar sin pensar en las futuras consecuencias. La vida de Mesalina dio un giro de 180 grados y, pasó de ser la primera mujer de Roma a ser considerada la primera meretriz. El número de sus amantes es desconocido, ya que nunca tuvo reparo a la hora de escoger amantes, sin importarle su condición social o económica. De sus andanzas sexuales, el poeta Décimo Junio Juvenal escribiría en sus Sátiras: “Tan pronto como creía que su marido estaba dormido esta prostituta imperial vestía la capa que llevaba por la noche y salía de la casa acompañada de una esclava, puesto que prefería un lecho barato a la cama real. Disimulaba su cabello negro con una peluca rubia y se dirigía al lupanar de tapicerías gastadas, donde tenía reservada una cámara. Entonces tomaba su puesto, desnuda y con sus pezones dorados, atendiendo al nombre de Lyscisca”. Lyscisca, por cierto, significa “mujer loba” en griego.

No sólo Juvenal recogió sus andanzas sexuales, sino historiadores de su época narraban que acudía a sus citas nocturnas a los prostíbulos de Susurra, que era considerado uno de los peores barrios de Roma, para saciar su apetito sexual y, que no dudaba en recorrer las oscuras calles buscando a sus posibles acompañantes nocturnos. Uno de sus críticos y “cronista” de sus hechos fue Suetonio, quien dijo de ella que le gustaba el masoquismo puesto que se le hacía azotar y le gustaba que la cabalgaran rudamente, es mas, para ser más explícito dijo “tasaba cada golpeo cabalgata haciéndose pagar, hasta el último sestercio, como un comisario que va tras los deudores”. Todo ello consiguió que su nombre fuera sinónimo de una mujer corrupta.

Una anécdota muy conocida y comentada recogida por Plinio el Viejo, describe su legendaria voracidad sexual, aprovechando una ausencia de su marido, que estaba en Britania, lanzó un reto al gremio de las prostitutas de Roma: las instaba a participar en una competición, que ella organizaría en palacio. La prueba consistía en una competición entre ella y una conocida prostituta de su época,una siciliana llamada Escila (que había sido elegida por su gremio para esta hazaña), para ver quién lograba satisfacer a más hombres en un solo día. En la historia queda escrito que la profesional tuvo 25 servicios antes de caer agotada. Según se dice, Mesalina, después de haber atendido a 70 hombres no se sentía satisfecha, llegando hasta la cifra increíble de 200 hombres. Cuando Mesalina pidió a Escila que regresara, esta se retiró diciendo: «Esta infeliz tiene las entrañas de acero», tal y como recoger Robert Graves en su novelización de la vida del emperador romano.

Su ambición no tuvo límite y ello la llevó a codiciar a hombres importantes, sin tener ninguna consideración ni sus competidoras ni con la voluntad de éstos en relacionarse con ella. Hizo que su marido trajera desde Hispania al que fuera su amor platónico de adolescencia, al cónsul Cayo Apio Silano, adonde había sido relegado por sus opiniones políticas. En el pasado quiso tener una relación amorosa con él, a lo que Silano se negó. Luego quiso casarlo con su madre, Domicia, la propia madre de la emperatriz. Aun así, su flamante padrastro no cedió. Furiosa, Mesalina, usando su poder e influencia y respaldada por Narciso, el liberto de Claudio, lo acusó de conspirar contra su marido, que lo hizo ejecutar en el año 42.

Otros que sufrieron su ambición y depravación fueron: el senador Vinicio, que fue envenenado. Y el anciano cónsul Valerio Asiático, uno de los hombres más ricos de su tiempo, como lo prueba la posesión de los horti Luculliani del monte Pincio, obligado a suicidarse por la ambición de Mesalina, que deseaba poseer las tierras de Asiático. Pero tampoco sus “competidoras” se libraban de su influencia. Julia, la sobrina de su marido Claudio fue asesinada por los celos que le tenía y Popea Sabina la Mayor, casada con el senador Publio Cornelio Léntulo Escipión, que mantenía ilícitos amoríos con el actor Mnéster cuyas destrezas amatorias también pretendía Mesalina, fue acusada de adúltera y obligada a suicidarse.

El clímax de toda esta locura ocurrió en el año 48. cuando Mesalina se enamoró perdidamente del Cónsul Cayo Silio, quien era considerado uno de los hombres más apuestos del Imperio. Hizo que se divorciara de su esposa y no tuvo mejor idea que casarse con él mientras que su marido se encontraba ausente de Roma, en la isla de Ostia. La pareja organizó un grandioso banquete nupcial e invitó a cónsules, senadores e importantes miembros de la sociedad romana. Los fastos duraron todo un día. Pero mientras Mesalina estaba ocupada en celebrar sus nupcias, el liberto Narciso informó a Claudio de las acciones de su esposa y de su propósito (repudiarlo y acabar con él). Con su vida y su corona en juego, por una vez Claudio no se hizo el tonto con las acciones de su imperial esposa, y dejó Ostia para dirigirse a Roma y solucionar esta rocambolesca historia. Una vez allí, los condenó ambos a suicidarse. No pudiendo hacerlo, Mesalina fue decapitada por el centurión que esperaba a verla morir.

Claudio, debido a la humillación que había sufrido, tras su muerte decretó que el nombre y efigies de la que había sido su esposa fuesen retirados de todos los lugares públicos y privados en los que se le hacía alusión, por el alto rango que había ostentado.

#microcuento

24 febrero, 2019

Se sentó a escribir un tuit y, apenas lo hubo enviado, se sintió desnuda.

#microcuento

El retorno de Fu Manchú (10)

23 febrero, 2019

En algún lugar de China
18 de noviembre de 1936.

Dennis Nayland Smith tragó saliva. A continuación volvió a hacerlo. Estaba a punto de saltar de un avión que volaba a una altitud considerable, y además en mitad de la noche. ¡A su edad! En otros tiempos se habría escandalizado ante la mera idea, pero el problema era obvio: había sido idea suya. El joven Bond y el doctor Jones parecían muy tranquilos. Teniendo en cuenta que la última vez que Jones había tenido que saltar de un avión, no había usado un paracaídas, era normal que estuviera tan tranquilo. Por su parte, el joven Bond tenía un buen par, de eso no tenía duda alguna.

El piloto del Avro Anson de la RAF, recién salido de la cadena de montaje, asomó la cabeza de la cabina y gritó:

-¡Llegó el momento! ¡Salten!

Cuando uno de los tripulantes abrió la puerta lateral del aparato, un violento aire entró en el aparato, sacudiendo a Nayland Smith y sus compañeros. Éste se acercó a Jones y le gritó con todas sus fuerzas para hacerse oír por encima del rugido del avión.

-¡Doctor Jones! No se me ocurrió preguntárselo antes, pero, ¿por qué está aquí! ¡No tiene por qué hacer esto!

Indy sonrió tímidamente:

-Aun no he abandonado la esperanza de recuperar el diamante que Lao Che me robó. ¡Espero encontrar aquí el rastro de ese canalla!

Nayland Smith frunció el ceno:

-Pero la Anglo-Oriental Insurances entró en bancarrota y desapareció ¡No van a poder pagarle!

-Lo se! – Indy respondió a gritos -. Supongo que tendré que quedármelo si lo encuentro! Oh, ¡ahí va el chico! Su turno, comisionado!

Reuniendo todo su coraje, Nayland Smith se acercó a la portezuela del avión. Fuea reinaba la oscuridad entre algunas nubes apenas visibles por la escasa luz de la luna. El jefe de salto comprobó el paracaídas de Nayland Smith, lo conectó a la cuerda y entones, sin ceremonia alguna, le empujó fuera del aparato. Durante los pocos segundos que el paracaídas tardó en abrirse, Dennis Nayland Smith gritó como un alma atrapada en el infierno.

La quiebra económica española, 1a parte

20 febrero, 2019

Cuando a principios del siglo XIX se empieza construir un estado moderno, España tenía sus finanzas en manos de ineptos e instituciones financieras inútiles. El Imperio había lastrado a España dejando en manos de nobleza e iglesia sus rentas, las Cortes habían visto sus poderes ser reducidos inexorablemente, la burocracia funcionaba a base de prebendas y sobornos, el mercado interno estaba fragmentado, no existía un banco común ni una moneda única. Como comenta el historiador Josep Fontana, el Imperio permitió que España “actuara como una gran potencia durante tres siglos sin necesidad de abordar reformas serias (como las que tuvieron tras la revolución inglesa del siglo XVII o la francesa de finales del siglo XVIII)“, de manera que llegó “al siglo XIX en bancarrota, habiendo acumulado en sus últimos años de guerras internacionales deudas que no pudo pagar“.

Tras perder las colonias España siguió siendo insolvente. Al carecer de un sistema tributario eficiente, el gasto público se pagó emitiendo deuda, que nunca se pudo devolver, a lo que siguieron una serie de crisis formales, de manera que la mala fama financiera de España fue creciendo y redundando en más crisis, que dieron más mala fama, que ocasionaron más crisis, en un círculo vicioso irrompible.

Tras perder las colonias, España continuó siendo pobre e indigente, lo que, por una parte, impide que se pueda construir un Estado moderno, y por otro, lastra la economía financiera española, que, además, sufre de un atraso endémico durante todo el siglo XIX y la mayor parte del XX. La naturaleza agraria de la “riqueza” española lastró el escaso desarrollo industrial, concentrado en la periferia del país, ocasionando que España tuviera una economía subdesarrollada, típica de cualquier manual de economía.

España, a diferencia de Gran Bretaña (otra vez), nunca supo reemplazar la base agraria tradicional por otra industrial, como apunta el historiador económico Jordi Nadal. España empezó tempranamente, en 1830 y 1840, a industrializarse tímidamente, pero en vano, por el lastre ya mencionado. España estuvo cerca de cumplir algunas de las condiciones esenciales entre 1840 y 1870, pero no llegó a alzar el vuelo, citando a Albert Carreras y a W. W. Rostow. Nuevamente, la agricultura fue una de las causas de este fracaso, por su falta de modernización (complicada por las sucesivas reformas y expropiaciones varias), la falta de una salida al extranjero y los problemas políticos nacionales.

Así, este atraso económico dejó, a principios del siglo XIX, a la Hacienda española en un estado de insolvencia, tal y como señalan Carreras y Tafunell, de manera que el Estado no estuvo en disposición de poder asumir unos gastos que aseguraran su supervivencia política. Como consecuencia de la Gran Depresión, de la Guerra Civil (1936-1939) y de la autarquía impuesta por la dictadura franquista y el consiguiente aislamiento internacional, los niveles de renta no aumentaron en 25 años. Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia recuperaron sus niveles anteriores a la Segunda Guerra Mundial en 10 años.

(continuará)

Y me dices

18 febrero, 2019

Y me dices
que tienes el hombre loca de esperarme.
que los pechos se rebelan en su cárcel,
que tus manos no quieren tocar nada
que no sea el tamaño violento que crece en mi cuerpo.

Y me lo dices, a mí,
que mis libros gotean sangre
de tanto escribir en ellos tu nombre,
que me ahogo con la sed de tenerte,
que lleno tu ausencia con el aceite de mi miembro.

El colapso del imperio español.

16 febrero, 2019

La disolución del Imperio Español comenzó a mediados del siglo XVI. La Guerra de los Treinta Años y el tratado de Westfalia pusieron fin a las aventuras imperiales españolas. Incluso la cohesión interna se vino abajo cuando Portugal se independizó, lo que marcó la perdida de las colonias lusas, mientras estallaban violentas revueltas en Andalucía, Aragón, Cataluña, Nápoles y Sicilia. Las Provincias Unidas holandesas vieron reconocidas su independencia, el Rosellón y el Franco Condado pasaron a manos francesas y, más tarde, Nápoles, Sicilia y Cerdeña siguieron su propio camino, mientras Louisiana y Florida se unieron a los Estados Unidos.

La llegada de los Borbones al trono español, que fue pagado con algunos de los territorios citados, marcó el comienzo de la pérdida de las colonias americanas. La concentración del poder a manos de la dinastía borbónica marcó la desaparición de numerosas instituciones territoriales tradicionales a ambos lados del Atlántico. Y, con la invasión napoleónica y el colapso borbónico, las colonias americanas se escaparon definitivamente del control de la metrópoli. Las fracasadas intervenciones militares que siguieron sólo confirmaron este hecho.

La independencia no mejoró la forma de vida de los habitantes de los nuevos estados. El legado colonial dio como resultado unos estados débiles, con escasa recaudación de impuestos y de gasto público. La independencia sólo trajo desorden social, caos político y desastre económico que terminaron con la instauración de regímenes tan autoritarios como aquel del que se habían independizado.

El legado colonial español queda todavía más ensombrecido al compararlo con el británico.

El retorno de Fu Manchú (9)

14 febrero, 2019

Hamburgo
6 de octubre de 1936

Hannah y Otto estaban sentado en uno de los menos glamurosos locales del distrito portuario de Hamburgo, lo que tampoco era decir mucho. Su ruidosa clientela y una pésima cerveza parecían ser su fuente de fama. En cuanto entraron los dos en el local se convirtieron en el centro de atención de manera inmediata, no porque Hannah fuera famosa en toda Alemania, sino porque era la única mujer presente en el lugar.La imponente presencia de Otto a su lado la tranquilizaba sobremanera.

Bebieron sus cervezas sin prisa, aunque los tragos de Otto no eran comparables a los sorbitos de Hannah. El capitán Hans Bauer no había llegado todavía, de manera que pasara pasar el tiempo comenzaron a hablar de varios asuntos.

-Espero que los nacionales ganen la guerra. Sería horrible tener otro estado bolchevique en Europa -dijo Hannah-. Y los periódicos dicen que los rojos están cometiendo unas tremendas atrocidades en las zonas que ellos controlan.

-Ni idea. La pérdida de Zaragoza ha sido un duro varapalo para los nacionales. Y parece que su frente sur está a punto de hundirse. A menos que el Reich decida hacer algo al respecto, me temo que los rojos ganaran esta guerra.

-Y pensar que eso podía haber pasado aquí! Iglesias incendiadas, monjas y curas ejecutad! Esos bárbaros! -se estremeció Hannah- Gracias a Dios por el Führer, que nos protege de los bolcheviques!

-Cuando hablas como si fueras como una Gauleiter del partido, me dejas perplejo -exclamó Otto-. Y cuando luego parece que te has convertida en una especie de monja… ya me despistas. Pocos católicos se han incorporado al partido nacionalsocialista… y sin embargo, tú…

-Bueno, el mismo Führer es católico…

-Y una mierda. El nacionalsocialismo y el cristianismo están en bandos opuestos, y eso deberías saberlo. El movimiento se basa en recuperar “las antiguas tradiciones de nuestros gloriosos ancestros teutónicos” y toda esa mandanga…

Al ver la cara de enfado de Hannah, Otto supo que había tocado un punto débil en la armadura de la dama, y no pudo evitar una sonrisa malévola apareciendo en su cara. La misión podría ser muy divertida a partir de ahora.

-Qué clase de nacionalsocialista eres tú? -le disparó una furiosa Hannah -. Siempre te estás riendo del partido. No te lo tomas en serio, ¿verdad?

-Querida, no me tomo en serio nada, ni a mí mismo -dijo Otto con una gran sonrisa-. ¿Realmente te crees toda esa tontería de que somos la “Raza Superior”? Te diré en lo que creo. ¿Has leído a Nietschze? Dios ha muerto, y eso significa que podemos hacer nuestras propias reglas. No, no somos übermenschen, pero podemos llegar a serlo rechazando los valores tradicionales y siendo nuestros únicos jueces. Eso es lo que me gusta del nazismo, la simpleza de “la fuerza nos da la razón”. Y, por supuesto, quiero que nosotros, los alemanes, seamos los más fuertes”

-Yo no podría tener una visión tan fría del mundo. Afortunadamente, creo que te equivocas por completo sobre el nacionalsocialismo…

-Eso lo dirá el tiempo, Hannah, pero ahora, aquí tenemos a nuestro querido capitán Bauer – exclamó Otto, mientras señalaba hacia la puerta con la barbilla, donde un hombre con una barba gris, pantalones negros y un jersey de lana azul estaba lanzando miradas a su alrededor. Al ver a Otto y a Hannah, se acercó sonriendo a su mesa.

-¡Fräulein Reitsch, es un honor! -exclamó- Y usted, Mein Herr, debe ser…

‘Otto Skorzeny, encantado de conocerle, capitán Bauer. Siéntese, por favor.

Apenas Bauer se hubo sentado, comenzó a hablar.

-En cuanto supe que Morell se convirtió en el doctor de Führer, he estado esperando que alguien viniera a preguntarme sobre él, pero no me atreví a contactar a la Gestapo. Un hombre con esa relación con el Führer… podría ser muy peligroso.

-Le entendemos por completo, capitán Bauer,’ le dijo Hannah- pero ahora debe decirnos lo que sabe.

– En 1931, cuando el “Spreewald” llegó al puerto de Shanghai, ese Morell desapareció. O eso pensamos. Enviamos un grupo de búsqueda, pero intentar encontrar en Shanghai un hombre que no desea ser hallado no es fácil. Lo único que supimos de él es que conoció a una mujer en un club nocturno, el Obi-Wan. Nada raro, tras tanto tiempo metido en un barco… bueno, cuando regresamos cuatro meses después a Shanghai, allí estaba él, esperándonos en el puerto, como si no hubiera pasado el tiempo por él y preguntándonos porqué le habíamos abandonado. nos explico un cuento chino de que se había emborrachado y perdido la sensación del tiempo. Lo más enervante es que, al parecer, tenia una amante que lo dominada de una manera muy extraña. Incluso la miraba a ella antes de contestar…

-Cómo se lla… mierda! -exclamó Skorzeny al ver como los ojos de Bauer se abrían desmesuradamente- Un pequeño dardo se había hundido en la carne del cuello del capitán, provocando un pequeño grito a Hannah.

Otto miró a su alrededor. Un hombre con una gabardina se dirigía apresuradamente hacia la puerta, y Otto saltó de la silla para lanzarse en pos del sospechoso que, una vez cruzó la puerta, emprendió una endemoniada carrera.

El austriaco no dudó un momento y se lanzó por la puerta, pero no pudo ver nada a su alrededor, antes que, como surgido de la nada, un puño se estrelló contra su cabeza y lo mandó al suelo, donde quedó medio inconsciente.

Dentro, Hannah sostenía la cabeza del capitán en su regazo, mientras éste intentaba desesperadamente recuperar el aliento, mientras su piel tomaba un tono azulada y su cara se asemejaba a la de un pez fuera del agua.

-El nombre, capitán, por favor, intente decir el nombre -le dijo Hannah, que luchaba por contener las lágrimas- ¡Hágalo por el Führer!

Con una mirada frenética, Bauer agarró la mano de Hannah y la apretó hasta que el dolor fue enorme. Con un esfuerzo sobrehumano, el capitán logró decir: “Fah…Loh… Suuuuu”. Su voz se convirtió en un silbido y, finalmente, su mirada quedó fijada en el techo. T

Murmurando una oración por el capitán, Hannah finalmente dejó que las lágrimas rodaran por sus mejillas.

España, nación frustrada

13 febrero, 2019

Una vez Mario Vargas Llosa, patriota español nacido en Perú pero ya aclimatado a la madre patria (prueba de ello son los dos millones de euros que le reclama Hacienda), se preguntó “¿Cuándo se jodió el Perú?”.

¿Cuando se jodió España? Unos dicen que cuando estalló la burbuja inmobiliaria y financiera de la España de José María Aznar, conocido por hablar el catalán en la intimidad, por los pelotazos financieros que trajeron los actuales lodos, por la foto de las Azores y por las famosas armas de destrucción masiva iraquíes que nadie encontró. Aunque el actual expolio de España se institucionalizó con él, lo cierto es que esa costumbre ya la había puesto en práctica el PSOE de Felipe González y, antes que el, Franco, su familia y sus amigos varios. Aznar sólo puso al día la laxitud moral y legal, la picaresca de siempre.

Entonces… ¿cuándo se fue a la mierda España? ¿Con la Guerra Civil y Franco, que reventó la tímida reforma democrática y puso el reloj de vuelta en el siglo XVI? No, Franco sólo fue el epílogo de una concatenación de desastres que empieza con el del 98 y al que el golpe de Primo de Rivera de 1929 remata al impedir que un tímido sistema parlamentario ponga a España en el buen camino.

No, España se malogró antes de Franco y de Primo de Rivera. Si Julio Guzmán, político peruano, respondió a Vargas Llosa que Perú se fue al cuerno en 1513, tal vez ahí radique la clave del fracaso de España como nación.

¿Fue 1492 el comienzo del fin para España? La respuesta es que el Imperio hizo a España y la disolución del Imperio deshizo a España.

La aventura colonial no sólo fue un desastre para los colonizados, sino también para los colonizadores. España se debatió entre el Imperio europeo y estuvo a vueltas con el Sacro Imperio Romano Germánico, y el americano, desperdiciando sus recursos peleando en multitud de frentes sin obtener fruto alguno, salvo agotarse en el proceso con su quijotesco espíritu que aún permanece, por desgracia, intacto.

Se ha debatido largo y tendido ( y lo que queda) sobre las consecuencias catastróficas para España que supuso la perdida de las colonias americanas, como si el oro y la plata americanos, tan generosamente desperdiciados en Milán y en Flandes, no hubiera sido otra cosa que fuente de inflacción y deuda, además de un puro desperdicio.

El Imperio no se fue a la mierda porque España era pobre, sino porque tan gigantesca empresa la empobreció todavía más. De hecho, los niveles de renta del siglo XIV no se recuperarían hasta el siglo XIX. El permanecer ausente de la Revolución Industrial sólo empeoraría este problema.

Y así se olvida otra cuestión espinosa. ¿Qué hubiera pasado si la empresa americana se hubiera enfocado de otra manera y en otro tiempo? Lo peor no es la fortuna malgastada y los escasos resultados obtenidos, sino la oportunidad de crear una administración eficiente dentro de un estado efectivo. La falta de un banco central propio hizo que España enviara su plata y su oro a Génova, de donde volvía en forma de préstamos. Cuando España se dio cuenta, en 1898, de la perdida de las colonias, la reacción tuvo como resultado una generación intelectual angustiada y deprimida por lo que pudo ser y no fue, y que catalanes y vascos empezaran a buscarse los garbanzos fuera de un estado evidentemente fallido. Y mientras estos nacionalismos despegaban, el nacionalismo español retrocedía con el famoso “Por el Imperio hacia Dios”.

Si comparamos el caso español con el inglés es todavía más sangrante el desastre hispano. Los ingleses se deshicieron primero del Papa, lo que supuso un cambio religioso y mental que abonó su futura expansión; luego, confirmaron la subordinación de la Corona ante el Parlamento que ya había empezado a fraguarse en tiempos de Juan sin Tierra y la famosa Carta Magna. Luego la revolución industrial acabó de encarrilar al país, ya Reino Unido, y comenzó la verdadera expansión colonial británica, que aún subsiste, en cierta forma, en la Commonwealth. Sobre los lazos españoles con sus antiguas colonias vamos a correr un tupido velo y nos olvidaremos de la política anfibia española, ora con un pie en Estrasburgo, ora con otro en América Latina. Y con la casa por barrer a todo eso.

El Imperio español partía, a diferencia del británico, de una sociedad agraria, no de una industrial. Para más inri, esta sociedad era rural y pobre, y sus débiles aparatos financieros, militares y administrativos tuvieron que pedir ayuda a la Iglesia, lo que contribuyó a empeorar la conquista y la administración colonial. Además, la Corona cedió a la Iglesia el monopolio de la ideología a cambio de apoyo y legitimidad. Usaron y manipularon a la Iglesia católica para aprovecharse de unos recursos que enmascararan la carencia de fuerza propia. Así que, cuando comenzó la expansión colonial que dio pie a la “Época de los imperios” del siglo XIX, el imperio español hacía largo tiempo que había sido desmantelado. Así, mientras Gran Bretaña y Estados Unidos sentaban las bases del nuevo orden mundial, España se quedaba aislada.

Gran Bretaña, con un Estado temprano, creó un imperio tardío. España creo un Imperio prematuro que frutó la existencia de un estado moderno.

Así, cuando España comenzó tardíamente a crear un Estado moderno, multiplicó la burocracia y los impuestos. De postre, se encontró lastrado por las imposiciones políticas que llegan de la Unión Europea, la compleja red de intereses internacionales y las propias divisiones internas del nacionalismo central frente a los locales. Mantuvo así España parte del legado imperial: una clase política incompetente y corrupta, incapaz de formar una mayoría de consenso y que recurre a aplastar a sus rivales en los contados momentos de mayoría absoluta, y un paisanaje que, como hace cuatro siglos, sobrevive como puede, con pillería y astucia, y que oscila entre el cinismo y la apatía.

España intentó ser un imperio moderno y poderoso. Fracasó en su empeño. Intentó ser un estado moderno y eficiente, una nación orgullosa de sí misma y una democracia ejemplar. También fracasó en estos empeños.

Así, el Imperio arruinó a España al repartir sus fuerzas y recursos por cuatro continentes y puso a la monarquía al borde del precipicio, en el que cayó unas cuantas veces para recuperarse otras tantas de manera casi milagrosa.

Además, el Imperio impidió la creación de una administración civil y de instituciones política. En lugar de un estado moderno y fuerte, tuvimos uno débil que se vio sustituido por la extraña alianza entre Ejército e Iglesia, en su versión más cateta, conservadora y represiva. Así que cuando finalmente España comenzó a intentar formar un estado moderno, con todos los lastres heredados y regurgitados bajo el Franquismo y una chapucera Transición. se encontró sometido a los condicionantes exteriores, especialmente los de la Unión Europea.

Y mientras Francia se creaba a partir de una idea nacional y de una unidad, España nació rota por sus diferentes partes. Ademas, volvemos al punto clave. Los Estados crean las naciones, no al revés, y España nunca tuvo un estado fuerte que pudiera crear esa unidad.

El Estado surgido de la Transición carecía de las bases propias de un estado nacional solido, a pesar de los esfuerzos franquistas por crear, durante cuarenta años, Una España Grande y Libre. El epílogo de este fracaso fue la Transición, que creó unos partidos oligárquicos que tienden a gobernar en oposición al resto de fuerzas políticas, cuando no en exclusión directa.

En resumen: el imperio creó un Estado débil, sobre el que se levantó una Nación fragmentada, y que sustenta una democracia parcial que busca las soluciones en momentos de la historia ya superados y que no sabe mirar al futuro. Careciendo de las ventajas de los estados nacionales compactos, mucho tendrá que cambiar España para afrontar con perspectivas de éxito su integración en este mundo globalizado.

Fuente: España, la historia de una frustración, de Josep M. Colomer; editorial Anagrama, colección Argumentos, Barcelona, 2018


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Articulos y textos para debate y análisis de la realidad social

DIARIO DE UNA SUMISA NOVATA

Poco a poco, dia a dia, contando como me he convertido en sumisa.

tececonvida

La íntima historia de una vida

Marisol escribe

Ven a leerme.

Las Gafas Moradas

Espacio feminista para todes

NO HAY UNA RUBIA BUENA

Cosas que deberían importar, o no?

TEJIENDO LAS PALABRAS

CON LOS HILOS INVISIBLES DEL ALMA

Swinger Lifestyle

Swinger Clubs, Swinger Cruise,Lifestyle .

Cuernos literarios

Palabras prohibidas a traves del 5 arte

Alejandro Huerta

blog de un nihilista

Perséfonne

Otra fanática más de la literatura

El Rincón de Suenminoe

En el soñador vida y sueño coinciden

Mi mente dispersa.

Recopilación de frases, diálogos o fragmentos tanto de libros como de películas.

Experimentando mi lado liberal

COMPARTIENDO MIS VIVENCIAS CONTIGO

El sexo y yo

Descubriendo el sexo

JOHN DEYBE / BDSM blog

El BDSM bilingüe

Con 40 y.....Salvaje!!!!!

La mujer.. la madre... Con 40 años y.... salvaje

Blue Funky Music

Grupo Musical Jazz / Funk. Hablamos de todo lo que nos inspira la música

CherriesWriter - Vietnam War website

See what War is like and how it affects our Warriors

darecadodemi

historias basadas en hechos reales ¡con dibujos!

Desgranante

Despertador de Sentimientos.

salafrancablog

Loca y despeinada. Más en twitter: POEMAS DESCARRIADOS

MyLittleWorld.

My only love is my guitar, I live among books.

Serendipia

Blog dedicado a compartir un pedacito de mí misma.

AGEOFAQUARIUS

“Love recognizes no barriers. It jumps hurdles, leaps fences, penetrates walls to arrive at its destination full of hope.” — Maya Angelou

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

CARLOS AYMÍ ROMERO

La literatura es la mentira en la que más creo.

Embracing Authenticity

"Don't be ashamed of your story it will inspire others!"

SIN OMBLIGO PROJECT

BY JUAN ANDRÉS FERNÁNDEZ

BerenjenoInks

Describir esto? Ni idea, lo que vaya pintando

Diamantes y Basura

Blog del escritor Ismael Villasol

Literatura, cultura y nuevas tecnologías

Este blog aporta herramientas multimedia para aprender y disfrutar de la literatura y de la cultura